UE: Observatorio del Mercado de la Leche con optimismo ante futuro del sector

En abril de 2014 se puso en marcha el Observatorio del Mercado de la Leche de la UE, cuyo objetivo es proporcionar al sector lácteo europeo más transparencia mediante la difusión de datos de mercado y análisis a corto plazo.

- ¿Cómo nació la idea de crear un Observatorio del Mercado de la Leche de la UE?

Está muy relacionado con el final de las cuotas lácteas: en los años anteriores a marzo de 2015, se hicieron en la UE muchos análisis y estudios de impacto para saber qué iba a pasar después de 30 años de sistema de cuotas. Estaba muy claro que era muy importante que los ganaderos tuvieran buena información de lo que pasa en el mercado. Durante muchos años, los ganaderos europeos han estado en una zona de confort en el sentido en que había un precio mínimo garantizado “bastante elevado”, y sabían que lo que producían se lo iban a pagar bien aunque tenían un límite por la cuota. Pero desde principios del año 2000 en adelante, el precio mínimo se fue reduciendo y luego encima se eliminó la limitación de la producción. Era fundamental que los ganaderos estén orientados al mercado, que tomen sus decisiones de negocio en función de información fiable: esa información se la podíamos dar nosotros porque en buena parte la tenemos y en otra la hemos desarrollado.

 Como decías, cuando se creó el observatorio ya se sabía que las cuotas lácteas se iban a acabar y, a pesar de todo, la crisis que ha habido tras el fin de las cuotas ha sido monumental, ¿qué ha fallado?

Hemos vivido una crisis bastante dura y larga pero que no se ha debido al fin de las cuotas, aunque también han tenido su importancia. La crisis que se ha producido ha tenido 2 elementos fundamentales: la sobreproducción europea y a nivel mundial; y el descenso de importaciones chinas y rusas. En los años 2014 y 2015, cuando todavía teníamos las cuotas en marcha, hubo un boom de producción debido a que en 2013 tuvimos los mejores precios de la historia. A partir de 2014 ya se empezó a ver que los precios empezaban poco a poco descender porque estaba claro que no es sostenible tener un precio de 40 céntimos por kilo de manera indefinida. Sabíamos que una corrección iba a llegar. En 2014 se empezó a ver también que China (el principal importador de productos lácteos) empezó a descender sus importaciones, a lo que se unió que en verano de ese mismo año Rusia introdujo su veto a las importaciones. De un día para otro nos quedamos sin nuestro principal cliente, que compra a la UE el 30% de nuestras exportaciones de queso. Eso fue un golpe en toda la línea de rotación y exacerbó la situación. El final de las cuotas llegó todavía un año más tarde pero la crisis se originó mucho antes del final de las cuotas.

 - ¿Esta crisis se podía haber evitado?

Es muy arriesgado decir que se podía haber evitado. Cuando teníamos los precios a 40 céntimos por kilo en aquella época ya se decía que en algún momento esto iba a cambiar: estaba claro que eso no era sostenible y el problema es que para que la producción se ajuste a los cambios en la demanda y de los mercados lleva tiempo. ¿Se podía haber evitado la crisis? Probablemente: si a mitad de 2014 y principios del 2015 la producción de la UE se hubiera ralentizado algo más pues posiblemente el impacto habría sido menor.

 - El avance del Observatorio del Mercado de la Leche de la Unión Europea ha situado el precio medio en el mes de abril en los 33 €/100 kg, lo que significa una reducción de 0,11 euros en comparación con el mes anterior. Sin embargo, si  se toma con referencia el valor de hace un año se ha producido un incremento de 5,64 euros. ¿Es esto una buena señal? ¿Se está recuperando el sector?

Tenemos que acostumbrarnos a que vamos a estar en una situación de stand by siempre: hemos estado en una situación en la que dependemos de muchos elementos, el mercado fluctúa y hay volatilidad, eso es sabido. De manera relativa a esos 33 céntimos, se podría decir que sí, que el sector se ha recuperado: hemos salido de la crisis claramente. En la segunda mitad del año pasado los precios han aumentado un 50%, tenemos un nivel de precios ahora que está en la línea del promedio de los últimos 5 años. Evidentemente el precio es mucho más alto que el año pasado, pero porque el año pasado el precio era muy bajo. Por eso, comparar con el mes anterior o con el año pasado a veces no refleja la realidad. Es un nivel de precios al que el sector y los ganaderos tienen que acostumbrarse: habrá momentos en que llegaremos a 38-40 cents/kg y otros en los que estaremos en torno a los 30.

Ahora estamos en la tendencia creciente porque los mercados mundiales se han recuperado y hemos recuperado ese agujero que nos dejó Rusia: en 2016 hemos exportado más queso que el que exportábamos antes del embargo. Todo eso hace que la situación mejore. La producción de leche en la UE en la segunda mitad del año descendió mucho y sigue descendiendo: esta semana acabamos de publicar los datos de marzo y vemos que los precios están contrayéndose. Es una reducción estacional, todo los años el primer trimestre el precio de la leche baja, porque es cuando estacionalmente la producción aumenta. No quiero decir que estoy seguro que vaya a subir en abril o en mayo pero lo normal, tal y como está la tendencia ahora de la producción contenida y la demanda digamos aumentando, lo lógico es pensar que los precios empiecen a aumentar de nuevo a partir de abril, o mayo-junio.

Estamos hablando del conjunto de la UE, ¿cómo están las cosas en España? ¿Cuánto tiempo necesitará el sector lácteo español para recuperarse de esta crisis, si no ha salido ya?

De manera global tengo que decirte que ha salido: el precio que tienen ahora en España es muy próximo al promedio europeo. Por supuesto siempre habrá un ganadero que te dirá yo sigo fastidiado porque me están pagando mucho menos. Nosotros lo que vemos aquí al final son datos promedios y hay muchos extremos, pero en conjunto yo diría que si, España ha salido de esa crisis. Sin embargo, España tiene todavía muchos deberes que hacer, y se sabe desde hace años si no lustros: sobre todo la cooperación entre ganaderos.

 - Precisamente solo un 20% de la leche producida en España se transforma en cooperativas, mientras que en países como Países Bajos o Alemania este porcentaje asciende hasta el 90 y 70% respectivamente. ¿Supone esto una parte del problema?

Eso es una parte importante. Los 3 puntos débiles del sector español son, en primer lugar, la valorización de la leche: un porcentaje muy grande de la leche se vende como leche líquida en brick, que tiene un valor añadido relativamente limitado comparado por ejemplo con Italia, donde la mayor parte se transforma en queso, que tiene mucho más valor. En segundo lugar, durante todo el periodo de cuotas, la cuota española era inferior a la demanda interna: España tenía la obligación de importar leche de otros países para cubrir toda su demanda. Eso ha hecho que no somos un país acostumbrado a gestionar excedentes, porque todo lo que producíamos lo consumíamos y aún así teníamos que importar más. Ser capaces de gestionar excedentes, que en el caso del sector lácteo significa producir y almacenar y comerciar con leche en polvo y mantequilla, es una práctica comercial que no tenemos tan desarrollada como pueda tener Alemania, los Países Bajos o Irlanda. 

Por último, tenemos muchos ganaderos, sobre todo en la principal región productora que es Galicia, pequeños, alejados unos de otros y con un poder negociador pequeño frente a la industria. Ahí hay que claramente mejorar. El MAPAMA ha hecho un trabajo encomiable de fomentar la creación de organizaciones de productores, que los ganaderos se junten y sean solidarios entre ellos, que negocien conjuntamente con la industria… Todavía no ha dado sus frutos pero van en la buena línea. 

El ganadero tiene que saber qué se va a hacer con su leche, en qué se va a procesar y dónde se va a vender

 - Tras la crisis, empiezan a aparecer dos modelos: ganaderos que se lanzan a lo ecológico, una producción que permite alejarse de la cadena de distribución y buscar directamente al cliente; y proyectos como el de la macrogranja que se pretende implantar en Noviercas (Soria), que supondría la mayor explotación láctea de España y de Europa, con unas 20.000 vacas lecheras y 180 millones de litros al año. ¿Qué tipo de modelo es por el que aboga la UE en la próxima PAC, que ya se está comenzando a discutir?

Los dos. En la PAC cabe todo: cabe por un lado la producción a pequeña escala, la producción tradicional, los circuitos cortos, el valor añadido, la producción ecológica o la transformación en algunos quesos con DO. Eso puede ser un modelo, pero también la PAC está detrás de modelos competitivos que permitan beneficiar de las oportunidades que todo el mundo coincide que se avecinan en el sector lácteo.

 - ¿Cuáles son esas oportunidades que se avecinan para el sector lácteo?

Vienen de dos partes. Por un lado tenemos una importante demanda doméstica en la UE: el 90% de la leche que producimos se consume dentro de la Unión. Europa es la región del mundo con un mayor consumo per cápita de productos lácteos. Esa es nuestra riqueza. Pero luego tenemos un 10% que se exporta a terceros países. Y si miras a cualquier estudio de previsiones y de la demanda global de productos lácteos son todos muy positivos: cada vez hay una demanda más importante, cada vez el poder adquisitivo en terceros países va aumentando (por ejemplo en medio oeste, China o África…). Hay un consenso en que a largo plazo (a medio puede haber fluctuaciones y bandazos) hay una clara perspectiva de un aumento de la demanda de productos lácteos y hay que estar ahí: esta explosión empezó ya hace algunos años y en buena parte nos la hemos perdido porque teníamos el sistema de cuotas. De eso se han beneficiado otras regiones, sobre todo Nueva Zelanda, que se ha enfocado al mercado mundial y es lo contrario a nosotros, exporta el 90% de su producción y solamente consumen el 10%.

 - Estamos en plena discusión de la que será la futura PAC… ¿hay alguna pista en relación a la regulación del sector lácteo?, ¿se actuará contra las prácticas comerciales desleales de la industria?

En relación con las prácticas comerciales, se excede un poco de las competencias de la PAC: la política común se enfoca en la producción de alimentos y no va más allá de la transformación por parte de la industria. Cuando hablamos de esas prácticas desleales estamos hablando de la distribución y se escapa de las competencias de la PAC y del área de la agricultura. Está claro que el apoyo, la incentivación de la cooperación del sector productivo es un eje que tiene que seguir siendo fundamental. El año pasado se publicó un informe de un grupo de expertos que miraron el funcionamiento de la cadena de suministro, y hay un capítulo entero dedicado a la cooperación. De hecho la Comisión Europea ya está empezando a trabajar en algunos elementos, en algunas pequeñas modificaciones de la legislación para poner en prácticas algunas de estas recomendaciones. Es demasiado pronto para decir por dónde irá la PAC pero por lo que respecta al sector lácteo, en general la PAC ha tenido una evolución de mayor orientación al mercado o desregularización como algunos lo llaman. No creo que vaya a haber un paso atrás en ese sentido.

 - La vuelta a las cuotas no es una opción…

No. Si alguien piensa que vamos a reintroducir las cuotas, que se olvide. No soy quién para decirlo pero me sorprendería muchísimo que hubiese un cambio de dirección tan brusco. La tendencia en general de la PAC, y para el sector lácteo en particular, es la orientación al mercado a pesar de que sigue habiendo un presupuesto importante y un apoyo al sector. Ese apoyo se hace vía pagos directos y la ayuda al desarrollo rural, el resto se lo da el mercado. Los agricultores y ganaderos son los que tienen que ser los profesionales y sacar lo máximo que puedan del mercado: los que lo hagan mejor sacarán más que los que lo hagan peor. La solución a medio largo plazo no va a ser reintroducir un sistema que penalice a productores porque lo hagan bien, por ejemplo. Esa es la línea a seguir.

Fuente: http://www.agronewscastillayleon.com/