Productores pedirían salvaguardias por importaciones lácteas

El alza de más de 77% en las importaciones chilenas de productos lácteos tiene a los productores con un nuevo dolor de cabeza. Si bien se acepta que las reglas del juego permiten estas operaciones para paliar la menor producción nacional, que de a poco comienza a recuperarse, coinciden en esperar más apoyo de la industria procesadora que compra su materia prima.

"A nivel interno, la demanda por leche fresca para industrialización no crece en alrededor de una década, mientras que desde 2012 a la fecha las importaciones ganan terreno, como resultado de una falta de incentivos y señales de mediano y largo plazo de parte de la industria que pareciera estar actualmente en una posición de confort, en la que no aumenta su demanda de leche fresca, ni en su capacidad, pero sí favorece las importaciones, las que asoman como su alternativa para afrontar este escenario, pero que representan una seria amenaza para el desarrollo de la producción láctea nacional", señala Rodrigo Lavín, presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche, Fedeleche.

El directivo considera que debiera ocurrir exactamente lo contrario.

 "Sería esperable que empresas que se definen como procesadoras de leche y, más aún, dicen considerar al mercado interno, a sus proveedores y consumidores como un elemento central en su negocio, privilegien e incentiven la oferta nacional y dejen de actuar como traders en el mercado, que en definitiva, le resta proyección y perspectiva a nuestra actividad lechera local", señala Lavín. 

Destaca que el mayor incremento de las importaciones se aprecia en la empresa Prolesur, que en términos de valor aumentó sus compras sobre 300%, seguida por Quillayes y después por algunos traders.

"Además, aunque a mayo las importaciones totales muestren un crecimiento de 77% en valor, no tenemos que perder de vista que el aumento de las importaciones de leche en polvo entera llegan al 252% y en queso gauda a 250%", enfatiza 

Negativos efectos 

Las actuales importaciones equivalen al 37% de la recepción informada por Odepa en los primeros cuatros meses de 2017, destacan los productores. En el mismo lapso de 2016, en tanto, las compras en el exterior representaron el 23,8%.

Por otro lado, la baja demanda por leche fresca limita en parte el potencial de mejores precios, dicen los productores y, sin incremento en la demanda por industrializar más leche, el sector primario tampoco crece, que es lo que se ha pasado en la última década.

"Además, el crecimiento de las importaciones trae consigo un aumento sustancial de la disponibilidad láctea, que para el período enero-abril resulta ser 27,1% superior al mismo lapso del año anterior y ante lo cual hacemos un llamado a la cadena de valor y a las industrias con verdadera vocación de desarrollo a trabajar en favor de un futuro sustentable de todos los actores", señala el presidente de Fedeleche. 

Un sector fuerte

Rodrigo Lavín reitera lo que planteó en el Chilelácteo 2017, en cuanto a que está convencido de que el sector cuenta con todas las condiciones y potencial para seguir creciendo. No obstante, aclara que para eso se requiere avanzar en múltiples frentes. Entre ellos, potenciar una mayor internacionalización de la producción nacional, promover los beneficios del consumo de leche y derivados a nivel interno y la creación de una política de Estado que "el sector agrícola y lechero necesita y se merece", donde la dinámica del comercio exterior debe ser materia de análisis y propuestas. 

Más que solo una denuncia

Lavín plantea que tanto el aumento de las importaciones como la denuncia ante la fiscalía por colusión son temas relevantes y merecen atención.
"Vemos cómo las importaciones se han incrementando de forma notable y casi grotesca este año, pero esto también refleja una situación de arrastre, donde las importaciones superan a las exportaciones sistemáticamente, dejando a nuestro país con una balanza negativa en comercio exterior  lácteo; es decir, en una condición de país importador neto. Esto no puede seguir así si es que pretendemos que el sector se proyecte y exprese su real potencial en nuestro país. Los productores seguimos estando disponibles a colaborar con todos los estamentos en un diseño de política sectorial de largo plazo", señala. 

Petición de salvaguardias

La posibilidad de pedir salvaguardias es un tema que, según Lavín, está actualmente bajo análisis con los asesores y también con representantes de gobierno.

"Las salvaguardias son genéricas y para todos los orígenes. Estamos ciertos de que existen algunos antecedentes que ameritan una revisión a fondo de esta situación y actuaremos en consecuencia y en base a lo que legislación nos permite. 

Ante la posibilidad de que  se demore la presentación de la medida y de que llegue cuando el daño ya esté hecho, el presidente de Fedeleche destaca que más allá de los tiempos que pueda demorar una presentación, lo relevante es disponer de todos los antecedentes necesarios para lograr hacer valer las herramientas que se disponen y que en ocasiones anteriores se ha conseguido aplicar a favor de la producción de leche chilena. "En este trabajo nos encontramos y cualquier acción será debidamente informada a la opinión pública", dice.

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Fuente: http://impresa.elmercurio.com