Actividad lechera se resiente como efecto del crudo invierno

A diferencia de los inviernos de los dos últimos años, el actual ha sido más crudo. Algunos aseguran que el frío y la lluvia ha sido como antaño. Según Meteorología, el agua caída a la fecha supera los mil milímetros, con un superávit de un 3 %, respecto del mismo período de 2016.

Esta situación ha tenido repercusiones en la producción de leche, que ha visto mermado su rendimiento, así como la calidad de las praderas y, en algunos casos, registran mortandad de animales más jóvenes.

Eduardo Schwerter, presidente de Agrollanquihue, explica que en períodos de lluvia, las vacas buscan protegerse y no se dan tiempo para comer. Eso deriva en una menor producción lechera. "Es difícil cuantificarlo, porque llueve dos o tres días a la semana, pero después se regulariza. Pero cuando llueve, hay mucho viento y hace frío, se nota una baja de un 15% a un 20%, fácil en el día", especificó.

El hecho de no alimentarse de forma habitual, también repercute en la pérdida de peso, especialmente en el resto de los animales que no están en producción.

Para Schwerter, estar preparados para esta fecha es fundamental. Para ello es necesario conservar la mayor cantidad de forraje de primavera y verano, con el que puedan suplementar durante invierno.

"Cuando hay sequía y no crece el pasto, tenemos que disponer de las reservas y anticiparlas en verano. Ahí quedamos débiles para el invierno. Afortunadamente, este año no ha sido así. Tuvimos una primavera y verano lluviosos y no hubo que forrajear, lo que empezamos a hacer en mayo. Eso permitió mantener alimento conservado", expuso.

Enfermedades

Respecto de las enfermedades que aparecen por estas condiciones climáticas, el líder gremial mencionó las neumonías, "sobre todo en animales más jóvenes. Los más nuevos están todavía encerrados, pero después de los seis meses a un año, salen y están más expuestos, son más delicados. Para eso hay que estar muy atentos para aplicar el tratamiento sanitario correspondiente".

Schwerter admitió que en algunos casos hay mortalidad de terneros, lo que -según estimó- representa hasta un 5 % de la masa ganadera; situación que consideró menor para el caso de planteles lecheros medianos y de mayor tamaño.

Daño en praderas

Los perjuicios de invierno para el sector lechero no sólo se producen a nivel de la salud o bienestar animal. En las praderas también se ven efectos, como la pérdida de calidad y disposición de pastos.

"Con el exceso de lluvias, se reblandece el suelo, al estar saturado de agua. Y los animales caminan y pastorean. A ello se suma el uso de máquinas forrajeras. Todo eso hace que se rompa el suelo y dañen las praderas, que quedan con menor disposición de alimento", mencionó, junto con afirmar que ante esta condición se hace necesario "pensar en resembrar en primavera".

El presidente de Agrollanquihue estima que los productores tendrán un respiro la próxima semana, ya que las proyecciones climáticas no advierten precipitaciones.

Llamó a estar alertas a las bajas temperaturas. "Vamos a tener escarcha, que complica bastante".

Aseguró que hasta el 15 de agosto, las condiciones serán complejas, aunque confía en que no sean tan extremas, como en los últimos días.

Fuente: http://www.ellanquihue.cl/