Argentina: Se acelera el proceso de concentración de la producción

El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina publicó su 5º informe de coyuntura, donde especifica todos los detalles inherentes a la actividad lechera en nuestro país al mes de agosto de este año. A modo introductorio el OCLA indica que las estadísticas oficiales han mejorado notablemente desde principios de 2016, pero aún se encuentran en un proceso de acomodamiento, por lo cual es necesario en muchos casos trabajar con datos parciales provenientes de muestras poblacionales y sobre supuestos en lo que refiere a datos de producción, tambos, vacas, stocks y consumo doméstico, entre otros.

La cantidad de tambos que dejan la actividad en las áreas no afectadas por el clima parece retomar valores históricos (entre 1 y 2% anual). Sin embargo, se indica que muchos productores están esperando situaciones más propicias para tomar la decisión de salir del negocio. También se menciona que existen iniciativas individuales (productor con varios tambos) y grupales (varios productores) para unificar rodeos en tambos de mayor escala. De concretarse este escenario en los próximos meses, estaríamos frente a una aceleración del proceso de concentración (menos tambos de mayor tamaño).

La mayor demanda de asistencia técnica especializada para proyectos de inversión en infraestructura acompaña en el mismo sentido esta apreciación de los Referentes Técnicos.

El precio de la leche se ha estabilizado prácticamente en todas las cuencas lecheras. En algunas zonas se relevaron incrementos (entre 0,10 y 0,50 $/litro), que se dan por una mayor competencia comercial y/o mejora en la calidad composicional de la leche (más sólidos).

El proceso de recuperación y crecimiento intermensual de la producción nacional se consolida en los niveles establecidos en el informe anterior (entre 3 y 5%). Estos valores promedio manifiestan desvíos importantes entre zonas productivas.

Las estimaciones coinciden en que este proceso de recuperación se mantendrá para el resto del año, con porcentajes modestos (1 a 3%).

En cuanto a los precios pagados al productor, lo informado por la industria para el mes de julio de 2017 fue de $ 5,61 por litro (+0,9% respecto al mes anterior, +33,7% respecto a igual mes del año anterior y +83,0% respecto a julio de 2015).

Si actualizamos el precio de la leche por el índice de precios al consumidor – IPC (San Luis empalme INDEC), podemos observar que para julio 2016 el precio fue de $ 5,09, lo que implica que el precio actual es un 10,2% superior al del año anterior en moneda constante.

 Una lenta recomposición

 Luego de dos años de atravesar una de las crisis lecheras mundiales más profundas y prolongadas, a la que se sumaron los problemas de nuestro propio contexto económico y las deficiencias estructurales del sector lechero argentino, se comienza a recomponer lentamente el panorama.

Los precios de toda la cadena han mejorado al igual que las principales relaciones de costos y por su parte, los efectos climáticos negativos, aunque todavía muy notorios en algunas zonas, progresivamente van quedando atrás. En sintonía con ello, la producción se presenta con variaciones interanuales positivas en los últimos cuatro meses (obviamente sobre una base muy baja), lo que hace suponer al OCLA un 2017 algo por encima de 2016.

No se pueden desconocer las secuelas productivas, económicas, financieras y sociales que ha dejado la crisis, tanto para el sector primario como para el industrial. El importante cierre de tambos, la salida de vacas del sistema productivo (ambos datos no certeramente mensurados por falta de estadísticas confiables), el incremento de los niveles de endeudamiento y el "achique" de la actividad lechera en general, son prueba de esos efectos negativos.

Las perspectivas son más favorables para el consumo doméstico en virtud de la reducción notable de los índices de inflación y de la actual y futura recomposición de los ingresos de los consumidores. En el plano internacional, se observa un cierto equilibrio entre oferta y demanda, lo cual hace presumir una cierta estabilidad dentro de un mercado generalmente volátil que lo hace poco previsible.

Todo lo mencionado lleva al planteo reiterado desde el OCLA, otro, la necesidad imperiosa de encarar los cambios estructurales para aprovechar los momentos favorables y estar preparados para enfrentar los desfavorables.

Fuente: http://www.diariocastellanos.net/