Presidente de Fepale: “El norte tiene que ser el mercado internacional”

La organización de la cadena y la reconversión de los procesos se tornan indispensables para que Argentina se consagre definitivamente como un jugador importante a nivel mundial.

“Argentina es uno de los países que mejores oportunidades tiene por sus condiciones naturales, pero fundamentalmente por las condiciones relacionadas a la mano de obra y a la tecnología aplicada sobre la producción”, admitió el presidente de la Federación Panamericana de Lechería (FEPALE), Daniel Pelegrina.

“La imaginación es que si Argentina se organiza como corresponde a nivel de la cadena y puede arbitrar las diferencias entre los distintos eslabones, puede multiplicar mucho la producción argentina y a partir de ahí claramente el norte tiene que ser el mercado internacional”.

NA – ¿Cómo alcanzar esa lechería de exportación que pregona?

DP – _ Desde FEPALE imaginamos una lechería más grande de la que tiene Latinoamérica. El cono sur particularmente es una región de bajo costo de producción, sustentada en la alta capacidad de producción de forrajes, los climas templados y la abundancia de agua, que hace que los sistemas de producción vayan orientados a esos bajos costos, que tienen que ir claramente asociados a una mejora de los mercados más “commoditizados” y eventualmente atacar los mercados de altos valores con otros precios de retorno y con otras posibilidades de producción. La leche producida sobre bases pastoriles tiene una cantidad de ventajas específicas en su calidad de leche y condiciones nutritivas que hacen que a lo mejor tengamos, si está bien explotado, una oportunidad para diferenciar este producto en el mundo y a partir de ahí atacar otros nichos.

NA – ¿En ese esquema cuál será el papel de los principales actores de la cadena?

DP – El Estado es parte de la cadena y los costos impositivos nos descolocan respecto a nuestros competidores en el mundo, con lo cual realmente se hace muy difícil. Pero con una logística apropiada adecuada a una inversión en infraestructura que nos permita tener fletes más baratos, energía más barata y una cantidad de servicios asociados más baratos, los productores podemos ganar en eficiencia produciendo más por hectárea, con mayor cantidad de sólidos por litro de leche y con condiciones sanitarias óptimas que también es lo que se necesita para productos de óptima calidad.

La industria deberá llevar adelante una reconversión enorme que tiene que ver con nuevas tecnologías que se están aplicando. Claramente la robótica y un uso eficiente de la mano de obra van a estar a la orden del día y son procesos que además van de la mano de las buenas prácticas, que claramente tienen que ir en todos los sectores, empezando por supuesto por la producción, pero también en los sectores industriales. La industria claramente tiene que mejorar mucho su performance de litros transformados por operario y tiene mucho para modernizarse en procesos.

Fuente: http://www.nuestroagro.com.ar/