“Hay que sensibilizar al país sobre la relevancia de la producción de leche”

Es uno de los fundadores de Surlat, industria láctea que comenzó sus operaciones a fines de los 90’ en asociación con KAIKU Corporación, importante empresa de alimentos del norte de España y cuyo origen cooperativista permitió impulsar esta iniciativa, luego también en asociación con la Empresa suiza EMMI.

Tras ser Controller y luego presidente por 5 años de Surlat, Eugen Roth hoy administra Hacienda Freire Silvoagropecuaria LTDA, campo lechero familiar en la comuna de Freire y participa como director de la Asociación de Productores de Leche de la Araucanía (Aproleche Araucanía).

Recientemente se incorporó como director de Fedeleche en representación de la región, participando de inmediato en la Comisión Nacional de la Leche, donde tuvimos la oportunidad de conversar con él sobre esta nueva tarea que asume y por cierto, qué lo motiva como eje de la acción gremial.  

- ¿Cuál es su diagnóstico del sector?

Se debiera cuidar y defender más en Chile la producción primaria porque tener un país que produce una leche de alta calidad e inocuidad y en un entorno de bienestar de los animales no se da en todos los continentes y países del mundo. Hay zonas que tienen condiciones favorables, como Nueva Zelandia, Chile y otros,  pero el sur de nuestro país cuenta con un potencial para poder incrementar su producción de forma muy relevante, esto sí dentro de un marco de competencia leal con el resto del mundo.

En este sentido, lamento el actual momento de la producción primaria (una década sin crecer y perdida), ya que si bien soy partidario del libre mercado dentro de reglas justas y claras, nuestro país pudiera estar más avanzado, produciendo más y exportando más, sino fuere porque recibe golpes bajos, ya sea mediante dumping subsidios internacionales que no se controlan correctamente en el ingreso de los productos importados.

Esto me motiva a participar y es una de las materias que voy a trabajar especialmente al mediano y largo plazo. Hay que lograr sensibilizar al país, a nuestros representantes, políticos, etc. y generar conciencia que es un lujo contar con estas ventajas comparativas como país para producir leche, constituyendo un absurdo el que por descuido, en materia de hacer vista gorda a las importaciones viciadas de competencia desleal, se nos vaya de las manos la producción lechera en Chile.  

-A su parecer, ¿qué medidas pueden contener esta situación?

Son varias: En mi opinión lo primero es lo ya mencionado, porque mucha gente desconoce el impacto que puede tener, por ejemplo, una desmedida importación de lácteos como ha sucedido en el último año. Invaden el mercado y se va a la baja todo hasta que el ciclo se revierte, dejando a muchos en el camino.  Chile debe aprender a defenderse en esta parte complicada como el resto de los países desarrollados lo hacen, y sin escrúpulos.  Para nada queremos adoptar medidas “proteccionistas” en el mal sentido de la palara. Hemos entendido que el libre mercado – tanto dentro de cada país - como asimismo entre los países propende a desarrollar el comercio y por ende  el bienestar en cada una de las naciones. Pero en esta materia, ya a partir del gobierno militar (políticas “chicago boy”), en Chile se ha exagerado: Con tal de maximizar el impulso que brinda la libre economía, hemos sacrificado la adecuada observancia de las reglas de juego que establece la propia teoría económica y la Constitución de la República para su adecuado funcionamiento: esto es el resguardo de la competencia leal en el ámbito tanto interno como externo, ni más ni menos. Hace falta dotar de mayor capacidad operativa a la comisión de distorsiones y establecer facultades para actuar en toda su extensión lo permitido por la OMC, revirtiendo autolimitaciones que Chile ha adoptado a comienzos de la década del Noventa, pecando de ser “más papista que el papa”. Lo anterior es una tarea relevante. 

Pero hay otras tareas que también deben avanzar para desarrollar el sector lácteo, como ser: Internacionalizar la producción primaria a mercados como China o Medio Oriente, como Fedeleche ya lo está desarrollando. Este tipo de gestiones pretenden darle mayor dinamismo y competencia al mercadoy son de impacto para los productores de leche.

Campañas para incentivar la demanda interna también me parece correcto. Esto idealmente en contexto con recordar y remarcar los aspectos de salud de leche para jóvenes y adultos, revirtiendo equívocas alocuciones que aparecen en internet sobre los efectos de la leche. En el ámbito nutricional hay excelentes estudios de la Universidad de Chile, que debiéramos estar preocupados para que se propaguen con la ayuda del gobierno de turno, por la relevancia que inviste para la salud de la población.

Además, seguir trabajando en economías de escala al interior de los predios, y eso ya está sucediendo; muchas lecherías han logrado bajar sus costos a un nivel razonable y competitivo, mientras las industrias están haciendo inversiones para lograr más rentabilidades y eso también es bueno.

Lo que falta desde luego, es el encadenamiento y entendimiento entre la producción primaria e industrial,  y los supermercados, que son el último eslabón de la cadena y que no participan en la discusión sectorial.  A veces pienso que se dan luchas intestinales entre productores y la industria, y el tercer eslabón, en este caso, los supermercados, se aprovechan haciendo de las suyas, asfixiando los márgenes legítimos de industria y productores primarios…

-¿Cómo ve la relación productor, industria?

Participé por 7 años en Surlat y sé cómo opera la cadena. Tristemente hemos retrocedido en Chile, en cambio hay países donde se logró una mayor integración, como Francia, terminando con las desavenencias, y donde funciona una suerte de polinomio marco para la formulación de precios, que opera  en torno a ciertas circunstancias del mercado; entonces,  existe un marco general y además un espacio donde productores e industrias negocian lo más fino. Funciona muy bien y todos están mas tranquilos.

En Chile en cambio hay una suerte de “tabú” en las conversaciones entre industrias, productores y personeros del Ministerio de Agricultura:  Está permitido hablar de todo, menos del precio. Es una suerte de asunto sagrado, se percibe como cruzar un límite prohibido… y ¿por qué? me pregunto,  si en todas partes se hace y constituye el factor crucial de todo negocio. Lo relevante es concluir un buen sistema que permita en forma ágil establecer un precio justo, y eso no es algo negativo,  opino que son las industrias que reflejan una posición más retrógrada que los productores.

 

Roth (izquierda) participó con FEDELECHE en la Comisión Nacional del rubro,

donde se plantearon los desafíos y potencialidades del sector.

 

-¿Será por una asimetría de poder?

Eso tiene que ver con que existe un eslabón industrial con industrias firmes y potentes, lo cual me parece bien, pero eso no quita que se debería tratar abiertamente el tema precio, y en esta materia soy de la idea  que la industria debiera estar dispuesta a mirar los costos por litro de leche cruda que afrontan los productores. Hoy esa no es la forma de hablar y se ponen vendas en los ojos. Una conversación transparente y abierta es lo mejor que  le puede pasar al sector. No soy partidario de vetar temas.

Ud. participó de un proyecto integrado, ¿cuál es su experiencia?

Desde luego la integración vertical es lo ideal. Tenemos casos como Nueva Zelandia, donde la Cooperativa Fonterra agrupa a casi la totalidad de los productores primarios y pertenece a todos ellos. Está todo unido y combinado, con lo cual han salido al mundo de una manera sólida y agresiva.  Aquí en Chile, COLUN es un gran ejemplo como ha crecido. Creo que es la empresa líder llamada a seguir creciendo y abrirse a otras regiones. COLUN debiera crecer e invertir y hacerse de más productores de leche, lo que intentamos con Surlat era eso, pero fue difícil por la competencia potente ya existente con industrias internacionales; se necesita trabajar con poco capital adeudado y contar con la economía de escala adecuada para jugar en las ligas mayores. O bien ser pequeño y de nichos. Lo último no ayuda mucho al gremio en su conjunto. Es por eso que planteo que el crecimiento mediante una Colun abierta sería un camino promisor. Eso demorará.

-¿Qué valor le asigna a la unión del gremio?

Es absolutamente imprescindible, porque si no armas causas conjuntas como gremio estás perdido como productor individual. Y aunque se dice que la economía de libre mercado se regula por “arte de magia”, dado por la oferta y la demanda, la verdad es que se forman monopolios o monopsonios que atentan contra un correcto funcionamiento del mercado, entonces; estar agrupados y organizados en Fedeleche nos permite poner los cotos, hacer ver y levantar la cabeza para plantear nuestra posición como productores e influir en las tomas de decisiones sobre nuestra actividad. La tarea es ahora atraer a más productores e incorporarlos a todos a fin de fortalecer a Fedeleche y a las Aproleches que existen a lo largo del país.

-Por último, ¿su visión de lo que sucede en La Araucanía?

Tremendo para los que viven la situación de violencia y terrorismo, pero confío en que se va a superar. Salvo grupos extremos permitirían lo que ocurrió con la guerrilla en Colombia o que exista un país dentro de nuestro país, la gran mayoría de los chilenos no van a dejar que eso suceda. Mi pronóstico es que esto se va a demorar en solucionarse, pero no va llegar a un extremo de constituirse un Estado separado. 

Para eso el número de personas no es lo suficiente grande y además que la gran mayoría del pueblo mapuche está en contra de este tipo de actos y en todas partes eso puedes percibir. Si bien  el grupo de violentistas ha crecido gracias a la tolerancia que aplicaron los gobiernos, los más radicales siguen siendo los menos y varios están presos. Si se impone la voluntad política de atajarlo, se atajará.  El próximo gobierno debe enfrentar esta situación con mayor fuerza y así se espera. 

Fuente: http://www.fedeleche.cl/site/