Alto nivel de lluvias asegura suficiente abastecimiento de pasto

Después de dos años consecutivos con veranos secos, especialmente el de 2014-2015 cuando se produjo la peor en los últimos 50 años, las proyecciones para el próximo periodo estival son favorables, lo que tendrá efectos en la actividad lechera y ganadera de la región.

"Entre tener lluvias y no tener, es mejor tener", comentó Claudio Ternicier, subsecretario de Agricultura, quien destacó que las precipitaciones de este año "ha permitido mantener una actividad agrícola significativa. En esta región es muy importante tener un nivel suficiente de pluviometría, para desarrollar una curva de pasto que responda a las necesidades de la actividad pecuaria y ganadera", especificó.

Ante ese escenario, el subsecretario hizo una proyección de la condición climática para el verano. "El cambio climático está haciendo que los pronósticos adquieran cierta relatividad y vayan cambiando en el tiempo. Por ahora, tenemos una primavera auguriosa, pero nadie descarta que en el verano pudiéramos tener niveles importantes de baja humedad, lo que nos preocupa también en función de los incendios", acotó.

En tanto, Rodrigo de la Barra, director del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) Remehue, anticipó que de acuerdo a sus proyecciones, "vamos a tener un verano normal en la región".

Aventuró que durante enero se podrían registrar los períodos más secos, situación que variaría en febrero, cuando esperan una mayor pluviometría. "Será un verano normal, por lo que no deberíamos tener problemas, con todas las dificultades que siempre tiene la agricultura", afirmó.

Recomendaciones

De la Barra aconsejó a los productores comenzar con las fertilizaciones de primavera y separar las partes del campo que destinarán para la preparación de heno o ensilaje para el verano. "Pero esta es una época de pastoreo. Ya salimos de lo más complicado del invierno. Desde ese punto de vista, no ha sido conflictivo", remarcó.

Mientras que frente a situaciones de bajas precipitaciones o menor disponibilidad de pasto, el subsecretario Ternicier propuso disponer de un manejo racional del rebaño.

"Hay que quedarse con una cantidad de animales, proporcionalmente adecuada a la cantidad de disponibilidad de forraje en la pradera; hacer liquidación de los que estén en condiciones de ser llevados a ferias o a matadero; y, para el ganado lechero, hacer una renovación de vaquillas en lo justo y necesario para mantener un nivel de producción adecuado", recomendó.

Respecto del daño en las praderas, por las lluvias y el pisoteo de los animales, Ternicier aseguró que existen instrumentos estatales para un acopio forrajero extraordinario o establecimiento de praderas suplementarias.

"Están los programas del Ministerio disponibles para ello. No son ilimitados, por lo que debe haber un trabajo de prevención de los propios agricultores, especialmente para hacer un manejo adecuado, tanto para la corta de pasto, para quienes hacen heno o silo, y una rotación adecuada de ganado sobre la pradera que permita no hacer un mal uso de ella. La combinación de estas medidas, privadas como de nuestros servicios, es lo que nos permite salir de la mejor forma frente al tema", especificó la autoridad.

Fuente: http://www.ellanquihue.cl/