La mantequilla se dispara por la falta de suministro

Mientras los supermercados franceses sufren escasez de mantequilla en sus lineales, los precios de este producto han aumentado desde Estados Unidos a Australia durante buena parte del año. Tras alcanzar un máximo de casi 7.000 euros por tonelada en septiembre, los futuros de mantequilla comercializados en la plataforma alemana EEX han perdido casi un 25% de su valor.

“Lo que estamos viendo es un incremento de los precios que está estrangulando la demanda”, explica Kevin Bellamy, experto global de productos lácteos de Rabobank. Bellamy añade que los consumidores han empezado a buscar alternativas y las compañías de alimentación están reformulando sus recetas.

En la mayoría de los mercados, el incremento de los precios ha repercutido en los consumidores. Por ejemplo, en Reino Unido, el índice de precios de la mantequilla mostró una de las mayores subidas mensuales de los últimos años, al incrementarse un 6,5% respecto del mes anterior y un 20% más en comparación con el año pasado.

El origen de estas restricciones de suministro, que dispararon el precio de la mantequilla desde los 4,450 euros por tonelada a principios de año a los picos registrados en septiembre, refleja el exceso de productos lácteos que hubo en todo el mundo entre 2014 y 2015. La caída de precios que se produjo después obligó a algunos ganaderos a sacrificar a parte de sus animales o a abandonar el negocio. La producción de leche entre los mayores exportadores del mundo empezó a descender en 2016 y no se recuperó hasta el segundo trimestre de este año.

Aunque la bajada de los precios de la mantequilla desde su reciente máximo ha sido notable, los analistas de materias primas creen que la dinámica entre demanda y suministro de este producto mantendrá bajos los precios.

Según Chris Gooderham, analista de productos lácteos en el Consejo de Desarrollo de la Agricultura y la Horticultura de Reino Unido, China ha empezado a importar de nuevo después de que sus inventarios menguasen e India también ha sido un comprador activo en el mercado internacional.

Mientras, en Europa, la recuperación en el número de cabezas de ganado ha sido lenta. En concreto, en los principales productores lácteos de la región, incluyendo Francia y Alemania. Mientras, en Holanda, el número de vacas se ha limitado por cuestiones medioambientales.

“La respuesta a los altos precios desde la arte del suministro ha sido un poco tenue”, afirma Gooderham. El aumento de la demanda de queso también ha favorecido el repunte del precio de la mantequilla.

Las compañías de productos lácteos tienen la opción de convertir la leche en mantequilla, leche en polvo, entera o desnatada, o en queso. El excedente mundial de leche desnatada en polvo, que se produce junto a la mantequilla, implica que la rentabilidad que han obtenido los granjeros sobre el queso ha sido mayor que la combinación de la mantequilla y la leche en polvo.

Según la compañía de productos lácteos Arla, esto ha ayudado a que “las existencias de mantequilla sean escasas o inexistentes”.

Rabobank prevé que el precio de la mantequilla alcanzará los 6.000 dólares la tonelada este trimestre y los 5.800 dólares la tonelada el primer trimestre del año que viene. Sin embargo, aunque el aumento de los precios de la mantequilla ha reducido la demanda, sigue habiendo factores que favorecen el consumo.

La demanda de mantequilla ha aumentado tras ponerse en duda la supuesta relación entre su consumo y las enfermedades cardiovasculares. La publicidad sobre los posibles efectos adversos para la salud de algunas margarinas vegetales también ha favorecido que vueva a consumirse mantequilla.

Fuente: http://www.expansion.com