Incertidumbre en ganaderos colombianos por bajo precio internacional de la leche

Los precios internacionales de la leche en los mercados internacionales registran una tendencia a la baja desde septiembre de este año, acentuándose en el último mes. Tras la alerta de Fedegan por la caída en el precio internacional de la leche, productores nacionales se encuentran preocupados con la situación.

De acuerdo con la Federación Colombiana de Ganaderos, mientras que en agosto de 2017 la tonelada de leche en polvo entera se cotizó en USD 3.665 en el mercado europeo, USD 3.158 en el de Oceanía y USD 3.412 en el de Estados Unidos; para la primera semana de noviembre los precios de dichos mercados fueron de USD 3.050 para Europa y Oceanía y USD 3.097 para el americano, con una caída promedio de 10% en tan solo tres meses. Este comportamiento podría llegar a afectar la dinámica comercial de los productores nacionales.

Según el índice de precios de productos lácteos de la FAO, en octubre disminuyeron las cotizaciones internacionales de mantequilla, leche desnatada en polvo y leche entera en polvo, mientras que en quesos se mantuvieron estables. Un fenómeno que podría responder  a que los importadores congelaron las adquisiciones de producto esperando la llegada  de nuevos suministros procedentes de Oceanía. 

Esta semana inició con una fuerte caída en la subasta de Fonterra, registrando una baja de 5,5%, con lo que la cotización descendió a los USD 2.852 por tonelada.

El comportamiento, señaló José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán, no es inesperado pues es el resultado del aumento de la producción mundial.

Aumento de la oferta de leche y tasa de cambio

No obstante, lo que preocupa es que esa baja en las cotizaciones internacionales coincida con una menor tasa de cambio de pesos por dólar.

En este panorama, señala Lafaurie, son grandes las posibilidades de que la industria y el comercio aumenten las importaciones extra cupo en lo que resta de este año, pero su mayor impacto vendrá en 2018, cuando hay nuevos cupos. En el próximo año se podrían importar, con base en los TLC, 15.744 toneladas de leche (9.744 de Estados Unidos y 6.000 de la UE).

Colombia, según los industriales, importa cerca del 3% de la leche que consume el país.  Según Fedegan, en lo corrido de 2017 hasta agosto ingresaron al país 31.000 toneladas de leche. «Este volumen es más del doble de los cupos por TLC que suma 14.446 toneladas», dice el gremio.

Para lo que resta del 2017 los ganaderos temen que mayores importaciones procedentes de Estados Unidos y de Europa -bloque con el que aún hay una parte del contingente disponible- sumen a una sobreoferta que deprima los precios y genere pérdidas a los productores nacionales.

En el Huila, precio continúa estable

Mientras la tendencia de la leche siga a la baja en el plano internacional, el precio nacional se va a ver afectado porque se incrementa la importación de leche por parte de la industria y esta empieza a bajar los precios pagados al productor. Así lo indicó Luceny  Muñoz, directora ejecutiva del Comité de Ganaderos del Huila. 

En el Departamento, el 55% de la leche es comercializada por jarreo y el 45% restante por la industria, y en las dos formas se afecta al productor si continúa este comportamiento. «En este momento el precio es estable, pero si se incrementa  la importación la tendencia es a la baja y eso es preocupante para el gremio ganadero», concluyó.

Mientras la Directora Ejecutiva argumenta que el precio de la leche se mantiene estable en el Huila, en los últimos dos meses (septiembre y octubre), ganaderos han manifestado a medios de comunicación su preocupación por la inestabilidad en los precios de su producto. Tal es el caso de Miguel Polanía ganadero del municipio de Algeciras, quien indicó que «el precio de la leche como el ganado de a pie están dando poca rentabilidad. En la venta de lácteos a los queseros los bajos precios son  una preocupación constante».

«El precio de la leche está muy deprimido, a $850 el litro. Yo escuchaba una noticia de que los restaurantes escolares están trayendo leche de la sabana de Bogotá, y eso nos afecta el negocio porque los proveedores no nos compran a nosotros», señaló.

Según explicó, hay muchos pequeños ganaderos que apenas tienen ocho o 10 animales, que dependen de la leche para subsistir. Cuando no es suficiente, deben recurrir a la venta de becerros, pero ese negocio también se ha paralizado.

En definitiva,  los productores manifiestan que un precio de $850 no es rentable y piden al Gobierno apoyo en con acompañamiento técnico en sus producciones.

Fuente: https://www.diariodelhuila.com