¿Tocó techo la recuperación del mercado lácteo?

El mercado internacional de productos lácteos ha experimentado una progresiva mejora de las cotizaciones medias a lo largo del 2017, en especial en la mantequilla y en los quesos, pero los datos de las últimas semanas generan incertidumbre.

La mantequilla, que cotizó en Europa a niveles récord en septiembre, con 650 euros / tonelada, bajó desde aquella un 25%; la leche en polvo, que se había recuperado durante el primero semestre, cayó desde junio más de un 30%, y las últimas tres subastas quincenales del Global Dairy Trade (Fonterra), principal referencia para el mercado internacional de lácteos, concluyeron también con bajadas.

La mejora generalizada del mercado en los primeros nueve meses del año propició un aumento de los precios de la leche en el campo, que en septiembre se situaban en la UE en un promedio de 36,7 céntimos / kg. Esa mejora de precios llevó a un aumento de la producción en los últimos meses. Otro gran exportador, como Estados Unidos, también está incrementando sus entregas de leche en relación a la pasada campaña, y habrá que ver cuál es la evolución de Nueva Zelanda en los próximos meses, muy dependiente de factores meteorológicos. La cuestión es si el aumento de la producción europea puede ser bien absorbido por el mercado interno y por la exportación.

La cuestión es si el mercado puede absorber los incrementos de producción que se están experimentando

El buen funcionamiento del mercado internacional, con una demanda sostenida en grandes compradores como China, hacía que los analistas esperaran un fin de año tranquilo, con un mercado estable, si bien la bajada de los precios de la mantequilla y la situación de la leche en polvo, tocando fondo, generan incógnitas. La única buena noticia en el mercado industrial llega de la estabilidad de los quesos, que se mantienen en cotizaciones superiores a las de los últimos años.

Intervención pública

Las compras de leche en polvo para intervención pública, que habían estado bajo mínimos a lo largo del 2017, están reactivándose este otoño. Esa reactivación de la intervención llega cuando la Comisión Europea aún está buscando destino para las más de 350.000 toneladas adquiridas durante la crisis del 2015-2016.

La Comisión Europea aún no sabe qué hacer con las 350.000 toneladas de leche en polvo intervenidas. Hogan quiere reducir el sistema de intervención en 2018

El comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan, avanzó este otoño que la Comisión proyecta deshacerse en el 2018 de la leche intervenida. Una posibilidad pasa por su destino a alimentación animal, si bien aún no hay decisiones en firme y la propia Comisión reconoce que la venta de esas 350.000 toneladas puede afectarle de manera negativa a la industria y, en último término, a los ganaderos.

En vista de la acumulación de leche en polvo en el sistema de intervención, Hogan ya ha sugerido que en el 2018 no haya precios fijos para la intervención pública de leche en polvo, lo que, de hacerse efectivo, podría desplomar aun más los precios del producto.

La situación revela la fragilidad de la red europea para prevenir las crisis en el sector lácteo. Sin casi medidas públicas de gestión del mercado, la incertidumbre aumenta, con precios volátiles sujetos a una escasa estabilidad.

Fuente: http://www.campogalego.com