Fiebre Q. la bacteria que tiene en alerta a tres regiones del país

La Fiebre Q tiene a todos con "dolor de cabeza", desde los trabajadores agrícolas hasta las autoridades, además de productores y gremios del rubro. Es que esta bacteria, cuyo último registro en Chile data de 1998, ahora por razones que aún se investigan reapareció este año. Ello obligó a que el Ministerio de Salud decretara alerta sanitaria en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos debido a un brote epidémico que afectaba principalmente a trabajadores pecuarios de la zona de Osorno, registrándose 59 casos hasta el momento.

A mediados de julio del presente año, justamente en la provincia, se detectó el primer caso de contagio correspondiente a un obrero agrícola de 33 años que realizaba distintas labores en un predio de la lechera internacional Manuka, del sector Chan-Chan, en la comuna de Puerto Octay.

Inicialmente el caso fue catalogado como un "evento inusitado" por las autoridades, debido a su alta transmisibilidad y la gravedad de los primeros casos relacionados con la producción ganadera bovina, que afectó a población adulta joven y que además contagió a sus familiares y al personal de salud que los atendió.

Una vez identificado el agente, fue clasificado por las autoridades del sector como un evento de importancia en salud pública, por corresponder al primer brote notificado en esta Región y el de mayor magnitud conocido en Chile.

El microorganismo es altamente transmisible de los animales a los seres humanos, incluso entre personas que no han tenido exposición directa con ellos. Se trata de una bacteria presente principalmente en ganado caprino, ovino y bovino que se manifiesta de manera asintomática causando abortos, pero que si no se trata a tiempo en los seres humanos puede ocasionar daños permanentes y en algunos episodios hasta la muerte.

El 18 de octubre se confirmó la presencia de la bacteria Coxiella burnetti, denominada popularmente como Fiebre Q, en tres trabajadores y otras dos personas más que presentaron una reactividad débil.

Con fecha 21 de noviembre, el Instituto de Salud Pública (ISP) confirmó otros cuatro casos, más cinco sugerentes debido a su baja reactividad.

Para el 24 de ese mismo mes el ISP entregó un tercer listado de resultados con otros diez casos positivos agudos y ahora once sugerentes. Hasta ese momento se habían confirmado 17 casos en infección aguda y otros 18 sugerentes o con baja reactividad, algunos de los cuales habían sido incluso descartados inicialmente.

Al 28 de noviembre se registraban 80 casos catalogados bajo la definición de "en investigación", de los cuales 35 fueron confirmados en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, a los cuales se le están agregando otros en evaluación de La Araucanía.

"Se estima que van 70 casos aproximadamente o más y por cada caso hay diez que son asintomáticos, entonces debiéramos tener fácilmente entre 600 a 700 personas que se contagiaron con esta bacteria, sino más; de esos varios pueden desarrollar endocarditis aunque no hayan presentado síntomas", explica el doctor Gerardo Acosta, director del Instituto de Medicina Preventiva Veterinaria de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile (UACh).

Agrega que así como va la curva epidemiológica "esto está recién partiendo", ya que la "cantidad de casos por semana sigue aumentando y aún no ha llegado a un tope".

La negativa a Sago Fisur

Hace una semana estaba todo preparado para que en el marco de la celebración de los 100 años de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (Sago) se realizara la tradicional exhibición de ganado fino que simboliza lo mejor de la producción cárnica y lechera del país.

Sin embargo, cuando los animales ya estaban prácticamente instalados, la máxima autoridad sanitaria regional, la seremi de Salud, Eugenia Schnake, decretó prohibir la presencia de ganado bovino, ovino y caprino en el recinto ferial de Chuyaca, debido a que era "un riesgo inminente para la salud de la población".

"Está confirmado que el agente que genera esta infección está en nuestra región, particularmente en la provincia de Osorno, y por lo tanto, al ser una enfermedad seria que puede generar brotes epidémicos, hemos decretado una alerta sanitaria que nos faculta a tomar medidas de prevención", señaló la seremi en esa oportunidad a este medio.

Sin embargo, se dieron dos situaciones que no sólo molestaron a los organizadores del evento, sino también -según algunos actores- pusieron en tela de juicio la independencia de las resoluciones sanitarias a nivel local.

La primera de ellas guarda relación con la realización de la feria de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (Sofo), que se desarrolló con la presencia de animales, pese a que la alerta sanitaria ya estaba vigente desde La Araucanía hasta Los Lagos.

El segundo hito fue la opinión del diputado Fidel Espinoza (PS), quien a través de su cuenta de Twitter expresó el 16 de noviembre, poco antes de las elecciones: "@ministeriodesalud debe evaluar con urgencia, pertinencia la realización de Feria Sago Fisur en Osorno este año por bacteria Q. Hay alerta sanitaria y no es conveniente. Seria bueno sres, Sago evalúen postergarla".

La Autoridad Sanitaria niega que este mensaje haya incidido en la decisión, pero ciertamente generó suspicacias sobre el factor político en el desarrollo de la actividad.

Además, el ex director del Complejo de Laboratorios y Estaciones Cuarentenarias del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en Lo Aguirre, Daniel Claro, quien estaba de visita en Osorno en ese período, aseguró a radio BioBio que el contacto debe ser extremadamente directo, como darle un beso, para resultar contagiado por un animal asintomático.

En esa misma línea, sobre la prohibición de exhibir animales en Sago Fisur, el ex director interpeló a las autoridades en ejercicio, señalando que "si se han jactado de tomar cuatro mil muestras en la zona, por qué no fueron capaces de tomar 300 más a los animales que llegarían al recinto".

Con ello dejó en evidencia una solución plausible que no fue aplicada y que nuevamente abrió un flanco por la disparidad de los criterios.

De acuerdo al médico veterinario y consultor privado, Fanol Barrientos, en las vacas se contagia "normalmente" vía aérea, debido a la resistencia del patógeno a las temperaturas ya sean altas o bajas. Esto hace que las esporas viajen por acción del viento desde donde ha habido algún aborto o deposición seca hasta distantes latitudes.

Según Barrientos, "esas placentas se secan y todos los contenidos quedan en el polvo", el cual se transmite por acción del viento a través de esporas que ingresan por sus vías respiratorias.

 

El brote

No obstante, surge una gran duda: ¿cómo una enfermedad que durmió casi dos décadas vuelve y ahora de manera más violenta? y, ¿se puede vincular directamente el trabajo en las lecherías con el brote de la enfermedad?

Sobre el primer punto, Fanol Barrientos afirma que "lo ideal es que hayan parideras donde las placentas se quemen y no se dejen botadas en el suelo, que es lo que se hace en todos los predios de control oficial. Además, el personal debe usar mascarillas, guantes y todo lo necesario para atender un parto", porque de lo contrario, continúa el médico veterinario, "hay probabilidades de que la espora se distribuya", tal como explicaba por vía del polvo o esporas que quedan cuando los residuos se secan.

Para Gerardo Acosta, la respuesta a la segunda pregunta es "sí, por supuesto. Eso está súper claro y no hay discusión. Todos los antecedentes epidemiológicos indican que este es un brote que partió en los predios de Manuka por un brote que espacialmente parte con todas las personas que trabajaban en la lechería. El 80% de las personas que trabajaban en una lechería se enfermaron, es probable incluso que se hayan contagiado todos. Varios fueron asintomáticos, pero claramente el brote se da ahí".

José Ignacio Gómez, jefe de la División de Protección Pecuaria del SAG, afirma que "el agente microbiológico que produce la Fiebre Q ha estado siempre presente en la mayoría de los países del mundo y en Chile también" y que "sólo se han registrado dos casos en animales (relacionados con cabras y ovejas) y uno en humanos relacionado a ovejas en estas dos décadas".

Sobre la problemática actual, el experto dice que "la investigación que lleva a cargo el SAG precisamente busca identificar qué factores fueron más determinantes para que esto ocurriera. La literatura describe que pueden ser factores como el manejo concentrado de partos, algunos elementos predisponentes de clima, u otros factores propios de la biología de la bacteria, pero aún los resultados de las investigaciones no han terminado".

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Fuente: http://www.australosorno.cl/