Salud y el SAG expusieron por brote de “fiebre Q” y medidas de control adoptadas

La Comisión de Agricultura recibió a la Ministra de Salud y al director del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), quienes dieron cuenta de los impactos que está generando el registro de la enfermedad, que por primera vez replica su contagio entre personas.

La fiebre Q es una enfermedad contagiosa, ocasionada por la inhalación de partículas de polvo contaminadas por animales infectados, ya sea ovejas, cabras o vacas.

El brote, que comenzó en agosto, ya tiene a la fecha más de un centenar de pacientes notificados, cifra que preocupa puesto que, por primera vez en la historia clínica de la patología, el contagio se ha transmitido de persona a persona

Fue la Ministra de Salud, Carmen Castillo, quien explicó ante la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados cómo se está manifestando la enfermedad, cuyos síntomas iniciales “son similares a un cuadro de influenza, es decir presentan una fiebre alta, calosfríos, dolores musculares, dolor de cabeza, malestar general y dolor de garganta”.

“Asemeja mucho a un cuadro de influenza y si no es con estos síntomas puede asemejarse mucho a una hepatitis. Los casos más graves eso sí son poco frecuentes; estamos hablando de neumonías, endocarditis -que es la inflamación de una capa del corazón o meningitis acéptica-, por lo tanto, sí podemos tener cuadros diferentes”, explicó la secretaria de Estado.

La mayoría de los afectados son trabajadores de lecherías de la Provincia de Osorno, de propiedad de la trasnacional Manuka; el resto, familiares de ellos y personal de salud que los atendió.

El problema está en que la enfermedad, erradicada en los 90 de nuestro país, no sólo ha vuelto sino que retornó con características diferentes, existiendo hoy poca experiencia científica para abordarla, tal como lo reconoció ante la comisión la doctora Jeannette Dabanch, de la Sociedad Chilena de Infectología.

“El microorganismo que está presente en nuestro país logró adaptarse y hacer un salto entre las especies desde los animales al ser humano, por lo tanto, estamos hablando desde el punto de vista de la salud de las personas de un evento nuevo, en el que recién estamos partiendo en su caracterización y en el cual no sabemos aún la cantidad de personas enfermas, considerando que el 60% de las personas son asintomáticas, según sabemos de la literatura”, precisó.

La infectóloga agregó que “este agente se ha comportado diferente, pues hay personas que se exponen a la bacteria que no presentan síntomas al momento de exponerse y que al cabo de uno o dos años pueden manifestar alguna enfermedad más severa”.

El agente responsable es la bacteria Coxiella Burnetti, cuya reaparición podría responder al proceso acelerado de partos de las vacas en uno de los fundos de la transnacional Manuka.

En tal sentido, en los casos registrados en las lecherías de Osorno, la Fiebre Q se produjo donde hubo mayores tasas de aborto de vacunos.

Por ello, la autoridad insistió en la necesidad de mejorar la coordinación entre los ministerios de Salud, Agricultura y el Instituto de Salud Pública en cuanto a identificar con celeridad el diagnóstico.

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Fuente: www.camara.cl