2018 Los desafíos del próximo Gobierno

Un año particular será el 2018. La asunción de Sebastián Piñera como Presidente implicará la nominación del nuevo ministro de Agricultura, cargo para el que circulan varios nombres, pero sobre lo único concreto es que podría conocerse oficialmente después del 18 de enero, una vez que el Papa Francisco haya dejado el país.

Ante la incógnita, en el sector insisten que lo más importante es que el nuevo ministro tenga cercanía con el agro y entienda las necesidades y desafíos reales del sector, para que se realicen las acciones que permitan que se exprese todo el potencial productivo y, al mismo tiempo, se subsanen problemáticas como las desigualdades y modernidad del mundo rural frente al urbano. "Es prioritario ver cómo se incorpora a esa pequeña y mediana agricultura, porque se están creando bolsones de pobreza que no se condicen con el éxito del sector", plantea Luis Schmidt, presidente de Fedefruta.

Pero además hay otros temas que tendrán que enfrentar las próximas autoridades. Y resuenan sin distinciones de rubros ni de zonas, como eliminar incertidumbres en temas como el Código del aguas y la situación laboral; la inversión en promocionar el país y fortalecer la situación sanitaria, especialmente por el impacto que está teniendo el ingreso de nuevas plagas y enfermedades (o su fortalecimiento) por el cambio climático y el creciente arribo de personas y productos al país; así como dar soluciones al tema laboral, incluido el creciente número de trabajadores inmigrantes.

 A lo anterior se agregan situaciones complejas como la caída del precio del dólar; el aumento de producción de ciertos rubros; la baja de precios de los cereales, que empuja la plantación de hortalizas, con un fuerte impacto en los precios, y la aparición de nuevos competidores en los mercados internacionales, así como la consolidación de Asia como el gran mercado para los productos agroalimentarios chilenos.

  • Necesaria certeza jurídica

El pedido es transversal: eliminar las incertidumbres que ha generado la discusión en torno al Código de Aguas. Rodrigo Lavín, presidente de Fedeleche, insiste en que si se quiere atraer inversión al sector, se necesita que "los inversionistas tengan la confianza de poder realizar sus actividades con respeto del Estado de derecho y de que no van a ver vulnerados sus derechos". Por lo mismo, Ronald Bown, presidente de Asoex, insiste en que "necesitamos que se clarifique a la brevedad, porque existe una gran incertidumbre".

Fernando Medina, presidente de Agrícola del Sur, plantea que "el actual proyecto debería retirarse, dado el tenor que ha tenido la discusión, e ingresar una nueva reforma brindando seguridad jurídica en el uso de los derechos".

También reconociendo la necesidad de modernizarlo, desde la SNA, Ricardo Ariztía plantea que es importante hacer "una reforma de utilidad para el país, sin ideologías... Las cosas se deben hacer bien y con el tiempo necesario".

  • Clarificar el tema laboral

Cerca de nueve años lleva trabajándose el Estatuto Laboral Agrícola, documento que nació del trabajo mancomunado de empresarios y trabajadores. Por lo mismo, una de las aspiraciones es que finalmente se apruebe. Pero nuevamente se pide que se trabaje con cuidado 

"Se anunció que se enviaría al Parlamento. Eso no es razonable, porque es un gobierno que está terminando y con indicaciones que no se han visto con la mesa laboral", sostiene Ricardo Ariztía. 

En la misma línea, Luis Schmidt plantea que debe ser evaluado con calma "para que se pueda tener una legislación que recoja efectivamente las características del sector". 

Todos coinciden en que en materia laboral se debe considerar a los inmigrantes, "el estatuto debe hacer referencia a la realidad de los trabajos agrícolas. El del agro es un trabajo flexible, que en la práctica se da, pero el Código Laboral debe reflejarlo", señala Fernando Medina. 

Respecto a la creciente incorporación de inmigrantes, Ariztía sostiene que debe hacerse de forma ordenada.

  • Trabajo público privado para mejorar la situación fitosanitaria

El tema es recurrente: ya sea por el cambio climático o por el creciente aumento de turistas e inmigrantes, la realidad es que en los últimos años ha aumentado la presión sanitaria con la aparición de nuevas plagas, como la Lobesia botrana, o enfermedades como la fiebre Q en el ganado. Por lo mismo, Ronald Bown, presidente de Asoex, recalca que "el desafío principal de nuestro sector es la situación fitosanitaria y la necesidad de concretar medidas efectivas para evitar y erradicar las existentes. Si no actuamos, podemos tener problemas de mercados".

Desde Fedefruta, Luis Schmidt, plantea que se requiere "un fortalecimiento del SAG, con un presupuesto acorde a las necesidades, y con políticas públicas que ayuden a mejorar las condiciones del sector". Plantea que entre los temas importantes está el fortalecimiento de la Achipia, "porque los mercados están pidiendo cada vez más que se haga una agricultura sustentable. Un Chile sustentable... es mucho más que control de residuos y pesticidas". 

Para la ganadería lechera el tema es similar. "El SAG ha tenido una buena labor. Lo único que haría es poner hincapié en aislarnos de enfermedades foráneas y enfatizar el trabajo con las internas", planteaRodrigo Lavín, presidente de Fedeleche. 

Bown ve que la solución implica un fortalecimiento público privado. "No hay una solución realista que no sea una mayor colaboración público-privada. Eso significa aunar esfuerzos técnicos y financieros. Sino no va a haber una solución, porque el país no tiene los recursos para abordarlo".

  • Continuidad de los cultivos tradicionales

Los llamados cultivos tradicionales, es decir, los granos, vienen complicados, por malos precios y altas cosechas. Ello ha llevado a que muchos productores hayan optado por reemplazarlos por hortalizas, generando sobrestocks y caídas de precios y un problema económico importante para gran número de agricultores. Por ello, Fernando Medina considera que uno de los desafíos para el próximo Gobierno es ver qué va a hacer respecto de la continuidad de la agricultura tradicional. 

"Se requiere una política que redefina qué se hace. Son hectáreas para las que no se tienen otra alternativa. Si se mantienen los cultivos tradicionales funcionando, haces que otros como las hortalizas no se incrementen. Cada hectárea de maíz que se traspasa a hortalizas, es una más de las que se necesitan. Por ello es necesaria una política de Estado que defina qué se hace con esa agricultura".  

Pero si bien no es reconversión, desde Anpros, Mario Schindler plantea que es clave que el próximo Gobierno incopore los temas de la biotecnología agrícola, como una forma de permitir avanzar hacia la modernidad.

 En tanto, en Afipa consideran que las próximas autoridades debieran "potenciar medidas de implementación de las regulaciones y celeridad de los procesos, para el ingreso de nuevas tecnologías que impulsen tanto el desarrollo del sector agrícola como la agricultura sustentable", dice María Elvira Lermanda, gerente de la entidad. 

  • Atención a las paralizaciones

A nivel comercial se propone aunar las labores de promoción, que, como plantea Ronald Bown podría ser al "unificar las actividades de algunos sectores específicos", labor que hasta ahora se ha concentrado solo en la Fundación Imagen de Chile. También se insiste en velar por el funcionamiento de las instituciones y servicios, cuyos paros han lesionado la imagen de Chile. Es una de las urgencias que ven desde la Anpros. "La industria semillera le da la máxima prioridad a la situación que se viene arrastrando por años en relación a los paros de servicios y puertos", plantea Mario Schindler, director ejecutivo de Anpros.

Fuente: El Mercurio - Revista CAMPO