“Esperamos ver un repunte real esta nueva temporada lechera”

Con optimismo se proyectaba a principios de año la temporada lechera 2017. Un clima extremadamente favorable en primavera y verano, junto con un ajuste al alza en el precio pagado a productor, auguraban un mejor escenario, donde la producción podría llegar crecer en torno al 6% ó 8% y sobre todo, se albergaba la esperanza de poder romper con la situación de estancamiento que afecta el eslabón primario de la cadena láctea.

Así, parte de este mejor escenario se visualizó entre los meses de febrero a mayo, donde la recepción nacional de leche fresca registró números azules consecutivamente, inclusive, con alzas sobre los dos dígitos, particularmente en abril. Sin embargo, con el arribo del invierno este repunte se fue atenuando y las perspectivas también. En efecto, datos de Fedeleche dan cuenta que el volumen producido en la temporada invernal fue el más bajo de los últimos años, lo que naturalmente ajustó a la baja la proyección para 2017, calculándose un cierre a penas en torno a 0,5% ó 1% por sobre el año 2016. 

Para Rodrigo Lavín, presidente del gremio lechero, los resultados no son óptimos por cuanto “como sector primario, no pudimos recuperar los litros que perdimos durante los dos últimos periodos de sequía y ratifican el estancamiento que desde hace una década nos afecta. Ese déficit llevó a un incremento desmedido en la internación de productos lácteos, consolidando a Chile como un país importador neto de leche, lo que se conjugó a su vez con un valor pagado a productor con un comportamiento inferior a otros países, donde sí se estimuló la producción vía precio y sí se vieron crecimientos relevantes”, explicó.   

 

Un invierno adverso

Uno de los factores que afectó la marcha de la lechería fue el invierno y si bien es cierto que de forma histórica ha existido una caída de los volúmenes en este período del año, y en consideración de aquello algunas industrias establecieron el llamado “bono de invierno” para paliar los efectos sobre la producción que tiene el clima, la baja de 4,1% en la recepción nacional durante junio terminó por aplacar los positivos números que se venía registrando.

En efecto, desde febrero (+2,0%) en adelante y principalmente entre los meses de marzo, abril y mayo se observó un notable repunte de la recepción nacional con incrementos de 8,1%, 14,7%, 7,2%, respectivamente. No obstante, una baja en las temperaturas y precipitaciones más intensas durante el invierno golpearon esta recuperación, reportándose para el sexto mes del ejercicio el nivel más bajo de recepción lechera de los últimos ocho años y dejando como saldo al cierre del primer semestre un resultado menor al esperado.

 “Explicaciones e interpretaciones sobre los guarismos habrán muchas, pero lo cierto es que se cumplió la premisa que se vino planteando sistemáticamente  por Fedeleche durante el desarrollo de la primera etapa de la temporada, cuyo argumento central sostenía que la recuperación observada en los litros recepcionados por la industria, obedecía, de modo principal, a factores como un mejor clima durante la época estival y no necesariamente por las condiciones de precio establecidas por el sector industrial a principio de la misma campaña”, indica Lavín.

En tanto que los meses de julio y agosto siguieron con esta tendencia a la baja, registrándose un retroceso de 4,3% y de 1,9% respectivamente, y cuando se esperaba una recuperación para septiembre, lo que se ha verificado tradicionalmente, la sorpresa fue mayúscula cuando este mes reportó una caída de 6,0%, lo que a juicio del personero gremial denotó que “como sector primario estamos absolutamente sujetos al clima y no existió un real incentivo por parte de la industria para aumentar nuestra producción, sobre todo en un mes que debiera haber sido claramente de mayor producción comparado con el año pasado”, expresó Lavín.

Un cierre plano

En línea con lo que acontecido y acumulando una quinta caída consecutiva en materia de recepción nacional de leche fresca, el octubre volvió a mostrar un retroceso, esta vez de 3,4% , confirmando la preponderancia del clima sobre la producción, lo que para el presidente de Fedeleche “podría ser perfectamente compensado con la implementación de tecnología, sin embargo, en la actualidad, en general, esto no ocurre, porque no existe la seguridad económica o de flujos para poder realizar inversiones y los costos asociados no son cubiertos por el precio pagado por la leche fresca”.

En este sentido,  el dirigente cree que se hace necesario un diálogo más amplio como cadena para revertir este actual escenario. “Como sector primario estamos bastante maduros para que esto nos pase, pero la realidad hoy nos muestra que no estamos creciendo y se están favoreciendo las importaciones sustituyendo producción nacional, lo cual nos alerta naturalmente por la dinámica reportada por el sector. Necesitamos en 2018 trabajar por una cadena láctea más articulada”, plantea el líder de los lecheros.

“Y es que durante 2017, ni siquiera vamos a ser capaces de impulsar una recuperación de los niveles perdidos en los últimos años.  La situación no creemos que varíe mucho en noviembre y diciembre (al  momento de la entrevista aún no estaban estos datos disponibles)  por como se ha presentado el clima, una primavera más bien inestable, lo que hace que a estas alturas muchos productores eviten generar pérdidas y también incurrir en inversiones de crecimiento”, añade. 

 

En síntesis, Rodrigo Lavín afirma que “este año cerraremos con un nivel similar o levemente superior a la producción del año pasado, por ende,  la base de comparación para 2018 será más bien baja, entonces; si es que el clima nos acompaña y la industria asume un rol más protagónico en cuanto a señales hacia el sector primario, probablemente tengamos un mejor escenario respecto al actual ejercicio”.

 

Rodrigo Lavín y su año liderando Fedeleche:

Rodrigo Lavín también analizó su primer año a cargo del gremio que reúne a los productores lecheros del país. El dirigente gremial proyecta el trabajo que se realizará con el nuevo gobierno. Asegura que impulsará temas relevantes como es la asociatividad, internacionalización de la leche nacional y transparencia de mercado.

 

-¿Cómo evalúa su primer año como presidente de Fedeleche?

-Ha sido una labor muy intensa, llena de grandes desafíos, los cuales hemos podido encarar e ir resolviendo gracias al importante apoyo de las asociaciones regionales que componen la Federación. Sin su respaldo evidentemente nada de lo logrado y de las acciones incurridas se podrían haber ejecutado, por ejemplo, el Congreso Chilelácteo 2017; las misiones comerciales a China o países del Medio Oriente o la solicitud de salvaguardias por el alza indiscriminada de las importaciones.

 

-¿Qué espera de la Mesa Nacional de la Leche en 2018?

No queremos que se sigan cerrando más lecherías y por ello queremos aportar como sector primario para lograr ser una cadena pujante, grande, que lidere la economía del país y es por este motivo que estuvimos disponibles para trabajar en su reactivación y en donde esperamos sentar a la conversación al eslabón final de la cadena que es el retail. Ello está dentro de los objetivos planteados para la Comisión Nacional de la Leche.

-¿Cómo proyecta el trabajo con el nuevo gobierno?

Trabajando los temas relevantes como es la asociatividad, la internacionalización de nuestra leche,  transparencia de mercado, modernización de la normativa Antidistorsiones, transferencia tecnología, capacitación y desde luego otras iniciativas de relevancia para nuestro sector. 

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Fuente: http://www.camposureno.cl/