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Agro pide flexibilidad para sus ciclos productivos

Un inédito requerimiento hizo el Presidente Sebastián Piñera, el pasado 13 de septiembre, a la Comisión Nacional de Productividad (CNP): pidió que elabore un estudio sobre los posibles impactos de una rebaja de la jornada de trabajo desde el actual nivel de 45 horas semanales. Desde la CNP recuerdan que, previamente, los gobiernos les han solicitado, en su calidad de organismo asesor, informes sobre temas de productividad vinculados a sectores económicos específicos, pero precisan que ahora es la primera vez que se les requiere una opinión sobre una política pública que hoy está en la agenda.

En ese plano, la petición de Piñera surge en medio del avance del proyecto de ley de la oposición que reduce a 40 las horas trabajadas. Según el presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores (DC), dicha propuesta se votaría en general y en particular entre fines de octubre y principios de noviembre en la Sala de la Cámara. También coincide con el compromiso del Ejecutivo del envío de una indicación a su proyecto de adaptabilidad laboral, que buscará reemplazar la actual jornada de 45 horas por una de 41 horas promedio. El oficio —que además del Presidente está firmado por los ministros de Hacienda, Felipe Larraín, y de Economía, Juan Andrés Fontaine— requiere a la Comisión que se evalúen los efectos de la rebaja de jornada en el salario de los trabajadores dependientes; sobre el nivel de empleo diferenciado por sectores; en la formalidad en el mercado laboral, y en el crecimiento de la economía.

Sin mencionar ningún proyecto de ley en concreto, el Ejecutivo pide que la cuantificación debe incorporar distintos escenarios de reducción de jornada, incluyendo plazos de implementación de la disminución. Alfie Ulloa, secretario ejecutivo de la CNP, precisa que 'nosotros no vamos a analizar el proyecto de las 40 horas, ni el de las 41 horas ni la rebaja con flexibilidad. Lo que vamos a ver es cuánto cuesta en términos de impacto en empleo y salarios reducir una hora adicional hasta llegar a 40 horas. Es decir, cuánto cuesta bajar a 44, a 43, a 42, a 41 horas, y así sucesivamente'. El oficio plantea que se contemple información sobre experiencias internacionales en las que se han aplicado políticas de reducción de horas trabajadas. También hace ver que el estudio requiere obtener datos disponibles en el sector público, 'para lo cual los servicios que dispongan de dichas bases entregarán la información requerida', puntualiza.

Plazos de entrega

En el oficio, Piñera pide a la CNP que entregue un informe preliminar en dos meses más, es decir, a mediados de noviembre, y uno final en cuatro meses más. Alfie Ulloa anticipa que ya hay un equipo de expertos de la Comisión 'que está mirando análisis similares, como la reforma de salas cuna, la reducción de la jornada de 48 a 45 horas y otras medidas que tienen un impacto parecido en el mercado laboral'.

También añade que 'estamos viendo cuáles son las bases de datos que necesitamos para realizar los estudios', aunque advierte que 'en Chile, los datos que tenemos son muy malos, no sabemos cuántas personas trabajan jornadas completas'. Ulloa, además, revela que para la elaboración del informe convocarán a reuniones a economistas que estudian el mercado laboral, 'para validar los modelos que vamos a utilizar', y a gremios de empleadores y sindicatos, para analizar la parte más cualitativa de una rebaja de jornada. 

Sectores miden impactos si se aprueba rebaja a 40 horas: Agro pide flexibilidad para sus ciclos productivos 

Los gremios del sector agrícola coinciden en que se debe avanzar en flexibilidad laboral, especialmente por los turnos que se dan en los distintos rubros productores. 'Nuestro tema no va por la cantidad de horas, sino por cómo las ajustamos para las labores de campo', señaló Jorge Valenzuela, presidente de Fedefruta, y agregó que lo que debe considerarse es la flexibilidad de las jornadas para las faenas, ya que los trabajos en este sector dependen de la estacionalidad y de las necesidades de cada cosecha. Por su parte, el presidente de ChileCarne, Juan Carlos Domínguez, manifestó que, como la producción de carne es un trabajo con animales, requiere de supervisión constante.

'Al reducir las horas máximas, será necesario cubrir los tiempos que quedarán sin atender. Esto se traducirá claramente en mayores costos para la empresa', dijo. Eduardo Schwerter, PRESIDENTE DE FEDELECHE, también recalcó que al ser un rubro que trabaja con seres vivos y ciclos biológicos, tampoco cuentan con jornadas laborales con horarios rígidos. 'Es muy importante que se avance en una ley que incorpore y reconozca la dinámica y las particularidades de esta realidad, que considere una real flexibilización y que no signifique elevar la carga laboral, sino más bien hacer más eficiente la jornada', sostuvo. Coincidió con Domínguez en que este nuevo sistema elevaría los costos de las lecheras.

Fuente: Economía y Negocios | El Mercurio

 

 

 

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