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Cómo lidiar con las levaduras nocivas en los ensilajes

Las levaduras son hongos microscópicos unicelulares que producen enzimas para inducir una fermentación alcohólica de los hidratos de carbono o azúcares. Cuando están en el ensilaje puede afectar a los animales, impactando tanto su salud como productividad, ya que tales levaduras, que se conocen como wild yeast en inglés, tienen un impacto negativo en la función del rumen y el rendimiento de la vaca.

Cuando las levaduras están presentes en ensilajes expuestos al oxígeno, los hongos comienzan a multiplicarse, sobre todo en los primeros 30 cm de profundidad del área expuesta de los ensilajes.

A medida que aumentan las temperaturas, estas levaduras empiezan a fermentar los azúcares de los silos, acción que libera calor, causando un aumento del pH y un deterioro de la cara expuesta, de la parte superior y de los costados del alimento del ganado.

Si se comienza a ofrecer este ensilaje desestabilizado, los animales podrán mostrar signos digestivos tales como fecas blandas, disminución en el consumo de materia seca, y disminución de la materia grasa de la leche, además de una menor producción de leche.

 

Un mal manejo de los silos

Uno de los factores más importantes asociados a la presencia de levaduras nocivas y su multiplicación es el mal manejo de los silos, que ocurre comúnmente cuando los productores compran silo o lo acarrean de lugares lejanos, para posteriormente utilizarlos durante dos días.

Con ello, será inevitable que los primeros 20 a 30 cm de la cara expuesta del alimento se caliente en forma evidente al segundo día de uso producto de la multiplicación de las levaduras causando que la vaca no quiera comerlo, reduciendo el consumo de materia seca por parte del animal.

Por tanto, lo recomendable es que el animal logre consumir diariamente los primeros 30 cm de profundidad del silo.

Este hecho lleva a preguntarse cuál es el ancho ideal de un silo para que los animales sean capaces de consumir diariamente los primeros 30 cm de toda la cara expuesta y así evitar los focos calientes. Para saberlo, realizaremos el siguiente ejercicio:

Asumiendo que en una lechería de 700 vacas, cada animal consume 20 kg de ensilaje de maíz al día, implica que diariamente se entregan 14.000 kg de alimento.

Si el silo tiene un 35% de materia seca, entonces, los 14.000 kg de silo ofrecido diariamente equivalen a 4.900 kg de materia seca (resultado de la multiplicación 14.000 x 0,35).

A su vez, pensando que el ensilaje tiene una compactación tal que, en 250 kg, hay 1 metro cúbico de materia seca, será necesario dividir los 250 en 4.900, lo que implica que cada día se consumirán cerca de 20 metros de material ensilado.

Siguiendo este modelo y suponiendo que el silo tiene un promedio de 4 metros de alto y se necesitan consumir 0,3 metros de profundidad, el ancho del silo tendrá que ser calculado de la siguiente forma:

  • Metros cúbicos = ancho x alto x profundidad
  • El ancho es nuestra incógnita, por lo tanto, el cálculo es el siguiente.
  • 20 metros cúbicos = 4 m de alto x 0,3 m de profundidad x ancho
  • 20 = 4 x 0,3 x ancho

Tras despejar el ancho:

  • 20 dividido en 1,2 = ancho, lo que es igual a 16,6 m de ancho del silo

En resumidas cuentas, esto implica que, 16,6 m es el ancho ideal de un silo, pensando en consumir los 30 cm diarios que se necesitan. Esto se cumplirá, siempre y cuando el ensilaje sea de 4 metros de alto.

Detectando los focos calientes

Para reconocer si hay o no focos calientes en el silo, se puede emplear la termografía. Esto informará qué tan mal manejado se encuentra el silo.

Si un silo es demasiado ancho para el total que se debe consumir al día, entonces el productor tendrá que trabajar con un silo que presentará muchos focos calientes en el tiempo, ya que los animales no serán capaces de consumir los 0,3 m de profundidad al día.

En la siguiente imagen se observa como todas las partes expuestas del silo presentan focos calientes (en rojo), lo que afectará la dieta y producción de leche de las vacas.

¿Cuánta levadura suele haber en los silos?

En la siguiente tabla, se aprecian las cantidades de levadura presentes en diversas muestras de ensilaje de maíz extraídas desde lecherías de Estados Unidos, entre el 1 de septiembre y el 31 de octubre de 2018 y 2019, respectivamente. Estas fueron analizadas por el laboratorio Dairyland.

Cantidades de levadura presentes en diversas muestras de ensilaje de maíz extraídas desde lecherías de Estados Unidos, entre el 1 de septiembre y el 31 de octubre de 2018 y 2019

El límite máximo aceptable de levaduras es de 1.000.000 de UFC por gramo de ensilaje. Esto implica que, más del 50% de las muestras, tanto en el 2018 como en 2019, presentaron un recuento superior al 1 millón de UFC y más del 30% de las muestras presentaron un recuento superior a las 10 millones de UFC por gramo de ensilaje.

¿Cuál será la situación de Chile y qué se puede hacer cuando esto sucede?

Todo forraje sospechoso y alimento en mal estado debe ser desechado, pero como los productores no quieren desperdiciar alimentos todos los días, alimentan a las vacas con forraje de mala calidad. Esto generará un consumo deprimido del alimento, mala producción de leche, materia grasa reducida y disturbios digestivos.

De cualquier forma, es posible aminorar el problema alimentando levaduras comerciales vivas benéficas, las que competirán con las levaduras nocivas y ayudarán a modular la acidez del rumen, mejorando la función general del rumen.

Sin embargo, se debe entender que esto es solo una solución parche, ya que el objetivo siempre debe apuntar a prevenir el problema en su conjunto, llevando a cabo una confección eficiente del silo, así como un buen manejo de la cara expuesta del alimento.

*Análisis de Pedro Meléndez

Fuente: https://www.elmercurio.com/Campo

 

 

 

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