En la columna de opinión gremial respecto de esta jornada instaurada en 2015 bajo el Decreto N° 11 del Ministerio de Agricultura, el presidente de Fedeleche, Marcos Winkler, destaca sobre como el sector lechero es un proveedor de alimentos, además de un pilar económico y social, generador de empleo y un motor de desarrollo rural.
El sector lechero en Chile es mucho más que un proveedor de alimentos: Es un pilar económico y social, un generador de empleo y un motor de desarrollo rural de gran relevancia. Durante el año 2025 mostró un incremento de un 5,9%, respecto del año 2024. De esta forma, en el país se recepcionaron 2.546,2 millones de litros, tanto de la industria láctea mayor como de la menor.
Con 2.370 productores comerciales en 2025 y unas 408 mil vacas lecheras, principalmente en Los Lagos y Los Ríos, nuestro sector productivo no solo aporta alimentos esenciales, sostiene también miles de puestos de trabajo en comunidades agrícolas, mientras impulsa a industrias asociadas de transporte, procesamiento y distribución.
En el ámbito del comercio exterior, el sector lácteo chileno ha demostrado un dinamismo notable. Durante el último año, las exportaciones registraron un alza de 29,3% en litros equivalentes, mientras que en términos de valor alcanzaron un crecimiento de 23,8%, totalizando 324 millones de dólares. Este desempeño refleja la capacidad de la lechería nacional para posicionarse en mercados internacionales y aportar al desarrollo económico del país.
Sin embargo, los desafíos son significativos. Las importaciones de productos lácteos llegaron a 467 millones de dólares y 753 millones de litros en 2025, lo que presiona la competitividad de la producción local. A ello se suman retos estructurales como la falta de mano de obra, las normativas laborales y medioambientales y la necesidad de asegurar el relevo generacional en las comunidades rurales.
El sector lechero chileno avanza con firmeza hacia un modelo más sustentable y competitivo. La producción nacional se fortalece gracias a sistemas que permiten un enfoque más amigable con el medio ambiente y consolidan la identidad de la leche chilena como un producto natural y de calidad.
La sustentabilidad no es solo un desafío, sino una oportunidad para proyectar el futuro de nuestra lechería. Incorporar prácticas responsables y tecnologías innovadoras asegura que el sector pueda responder a las demandas de los consumidores y a las exigencias regulatorias, manteniendo su relevancia en los mercados nacionales e internacionales.
De cara al futuro, las proyecciones para 2026 anticipan un incremento del 3% a 4% en la recepción industrial, impulsado por la incorporación de nuevas tecnologías y mejoras en el manejo de las lecherías. Este crecimiento refleja el compromiso de los productores con la innovación y la eficiencia, pilares fundamentales para enfrentar los retos de competitividad, normativas laborales y medioambientales, y el necesario relevo generacional en las comunidades rurales.
Por Marcos Winkler, M., presidente de Fedeleche FG
Fuente: Unidad Comunicaciones Fedeleche


