Sostenibilidad de sistemas alimentarios y las cooperativas

Las cooperativas agropecuarias combinan armoniosamente funciones económicas, comerciales, sociales y ambientales que resultan claves para la construcción de sistemas alimentarios cada vez más sostenibles y para responder a la demanda actual de los consumidores por más y mejores alimentos aunada a buenas prácticas productivas.

Esa fue una de las principales conclusiones alcanzadas en el lanzamiento del ciclo de diálogos virtuales promovido por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) con el objetivo de que el sector agropecuario de los países de las Américas llegue a la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios 2021, convocada por la ONU, con una voz firme y posiciones convergentes.

El primer foro de discusión, que tuvo como título “Las empresas cooperativas y su contribución a los sistemas alimentarios", fue organizado conjuntamente por el IICA y Cooperativas de las Américas, y contó con la participación de más de 100 personas y la intervención de ministros y secretarios de Estado, cooperativistas y técnicos, además de investigadores y representantes de cadenas agroalimentarias regionales.

Otro de los objetivos del encuentro fue el de ampliar conocimientos acerca del aporte de las empresas cooperativas a los sistemas alimentarios de las Américas.

En el foro estuvieron presentes los ministros de Agricultura y Ganadería de Costa Rica, Renato Alvarado, y de Agricultura de Chile, María Emilia Undurraga, así como la viceministra de Agricultura de Paraguay, Paula Durruty, y el secretario de Agricultura Familiar y Cooperativismo de Brasil, Fernando Schwanke.

El Director General del IICA, Manuel Otero, y la presidenta de Cooperativa de las Américas, Graciela Fernández, representaron a las instituciones organizadoras del encuentro, el primero de una serie promovida por el IICA que se extenderá hasta junio y que es parte de la fase preparatoria de la Cumbre Mundial sobre Sistemas Alimentarios.

Graciela Fernández señaló que “estamos claramente comprometidos con la sostenibilidad, entendida en tres dimensiones, esto es, el cuidado del medio ambiente, la producción y consumo de bienes y servicios, sean públicos o privados, de manera más democrática, más ética, y sin marcar para las futuras generaciones conceptos continuamente negativos”.

También remarcó que se debe promover al “cooperativismo con herramientas prácticas que se traduzcan en proyectos específicos para compartir experiencias, transferir conocimientos y un enfoque de cooperación internacional”, y expresó su apoyo al IICA para que represente la voz de las cooperativas de cara a la próxima Cumbre Mundial.

El ministro Alvarado destacó que “hablar de alimentos saludables, hace necesario hablar de prácticas agrícolas saludables que nos permitan tener inocuidad de los alimentos” y remarcó que la sostenibilidad involucra no sólo los aspectos ambientales, sino que también abarca “a nuestros agricultores, que tienen que poder ser sostenibles en todo el ámbito de su desarrollo social, económico y ambiental”.

En ese sentido, el ministro costarricense afirmó que "nuestros pequeños agricultores y agricultoras son el pilar fundamental del desarrollo de las sociedades para garantizar el alimento de nuestras poblaciones. Y ahí quisiera insertar la importancia de las cooperativas. Ese esfuerzo que hacen los productores y las productoras para continuar en el campo y seguir produciendo tiene que verse arropado por las cooperativas. La asociatividad es indispensable para que nuestros productores y productoras puedan continuar en el campo".

La ministra Undurraga, a su vez, saludó la temática elegida por el IICA para el primer encuentro y sostuvo que “constituye uno de los ejes de trabajo que hemos definido como prioritarios de esta gestión, porque queremos que el pequeño productor tenga las mismas oportunidades que el gran agricultor y los mercados internacionales también sean un horizonte alcanzable para la agricultura familiar campesina. Y es por esto que hemos destinado nuestros esfuerzos en fortalecer la asociatividad en el sector agrícola”.

En ese sentido, señaló que “este tipo de encuentros son tan importantes porque revelan el aporte que tienen las cooperativas en los sistemas alimentarios y la contribución que realizan a sus territorios y comunidades donde se insertan”, destacando el fomento de su país a la asociatividad en el agro.

“La agricultura es el pilar fundamental del desarrollo del mundo rural, que a su vez es esencial para el futuro sustentable de nuestros países, ajustándose a estos nuevos escenarios cambiantes. Son solo algunas de las respuestas que tenemos que dar trabajando de manera coordinada, especialmente con las cooperativas”, indicó.

La viceministra de Paraguay repasó algunos aspectos de la rica actividad cooperativa agropecuaria en su país, revelando que ésta constituye uno de los principales sectores de la producción nacional en estrecha asociación con el sector público.

“Queremos resaltar el apoyo que da siempre el IICA, lo que favorece a la producción y al desarrollo sostenible”, explicó Durruty.

Schwanke, en tanto, se centró en la importancia de las cooperativas para generar “poder de mercado para los pequeños productores”, para lo cual enfatizó la necesidad de la “asistencia técnica para ellas, las cuales se crearon en tiempos de adversidad para mejorar las condiciones económicas y laborales de sus socios”.

El secretario brasileño también se refirió, como antes lo había hecho Alvarado, al papel central que tiene el crédito para el desarrollo de las cooperativas y dijo que “el Gobierno Federal de Brasil ha trabajado para ampliar la participación de las cooperativas de crédito de todos los ámbitos, pero en particular en el sector rural”.

El Director General del IICA, Manuel Otero, afirmó que la producción de alimentos sanos y nutritivos sólo será posible a través de la existencia de comunidades rurales con generación de empleo, inclusión rural y participación de jóvenes y mujeres.

“Debe entenderse que no puede haber producción de alimentos sin producción de materias primas porque hasta ahora, y creo que, por mucho tiempo, las zonas rurales con su dinamismo van a ser claves para seguir produciendo más del 90% de esos productos básicos y alimentos”, indicó.

Otero ratificó su compromiso con la defensa y el apoyo al cooperativismo y a la agricultura familiar, subrayando los esfuerzos del IICA para que la agricultura de las Américas sea escuchada en la Cumbre Mundial, para lo cual el organismo internacional especializado preparó un documento con 15 recomendaciones centrales, además de otros 11 documentos básicos para subsidiar el trabajo de sus 34 Estados Miembros en el foro global.

Valorización de la producción cooperativa

El diálogo fue coordinado por el ex ministro uruguayo Álvaro Ramos, miembro del Consejo Asesor para la Seguridad Alimentaria de las Américas del IICA, y participaron también el ex ministro de Agricultura de Brasil Roberto Rodrigues, destacada figura del cooperativismo, y Mario León, Gerente de Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar del IICA, quien presentó el trabajo que sirvió de base a los debates del foro.

Las conclusiones de los cinco grupos de trabajo que deliberaron durante el foro fueron resumidas por el Director de Cooperación Técnica del IICA, Federico Villarreal, y por Danilo Salerno, Director de Cooperativas de las Américas, unidad regional de la Alianza Cooperativa Internacional.

“Las cooperativas, en todas sus formas, están en todas las fases de los sistemas alimentarios y constituyen sistemas alimentarios en sí mismos” dijo el Director de Cooperación Técnica del IICA.

Villarreal, además, destacó que el IICA quiere poner en discusión tres mensajes clave en los diálogos pre-Cumbre: los agricultores tienen que ser parte de la transformación que se propone de los sistemas alimentarios; las decisiones deben estar basadas en la ciencia para dar transparencia a propuestas de transformación; y la agricultura es parte de la solución a gran parte de los problemas globales.

Salerno indicó que las cooperativas son capaces de producir cantidades y variedades de alimentos para satisfacer la demanda mundial y mitigar el impacto que se tiene desde la producción al consumo en materia de calentamiento global, destacando también su rol social.

“Las cooperativas somos sistemas para el bien común, sistemas que no producen solo bienes y servicios, sino que pasan a producir de manera rotunda para el bien común. Somos empresas agropecuarias hechas por personas, no sólo por el capital, basadas en valores que generan riqueza económica y social, cuidando al territorio y comprometidas con la comunidad” dijo.

Los expertos subrayaron la necesidad de valorizar la producción cooperativa ante consumidores, inversionistas y gobiernos, y dar mayor difusión a los principios cooperativos.

También se señaló la importancia de garantizar condiciones para la renovación generacional de los miembros y líderes de las cooperativas para evitar el éxodo rural.

Otros puntos planteados fueron la necesidad de mayor integración económica regional y el aumento del intercambio entre cooperativas de productores, de crédito, de consumo y de seguros.

Para que las cooperativas logren competir con empresas de mayor magnitud, se sugirió también un incremento en la cooperación e intercomunicación entre cooperativas en los ámbitos nacionales y regionales, con transferencia de conocimiento y tecnologías.

 

Fuente: https://iica.int/es