FAO: Aumentan las cotizaciones internacionales de los lácteos gracias a la fuerte demanda mundial

FAO: Aumentan las cotizaciones internacionales de los lácteos gracias a la fuerte demanda mundial

El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró en diciembre un promedio de 128,2 puntos, esto es, 2,3 puntos (un 1,8 %) más que en noviembre y 19,0 puntos (un 17,4 %) por encima de su nivel de diciembre de 2020.

En diciembre siguieron aumentando las cotizaciones internacionales de la mantequilla y las leches en polvo, gracias a la fuerte demanda mundial de importaciones sumada a los limitados suministros para la exportación, a raíz de una reducción de la producción lechera en Europa occidental y Oceanía.

Pese al bajo nivel de producción lechera, la producción de queso aumentó en Europa occidental, pues los productores prefirieron el queso a otras alternativas lácteas, lo que provocó un descenso marginal de los precios del queso.

En 2021, el índice de precios de los productos lácteos de la FAO alcanzó un promedio de 119,0 puntos, lo que supone un aumento de 17,2 puntos (un 16,9 %) respecto de 2020, como resultado de la constante demanda de importaciones a lo largo del año, especialmente de Asia, y de la escasez de suministros para la exportación en las principales regiones productoras.

Precios de los alimentos alcanza el nivel más elevado de los últimos 10

El índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en diciembre de 2021 en un promedio de 133,7 puntos, es decir, 1,2 puntos (un 0,9 %) menos que en noviembre, pero todavía 25,1 puntos (un 23,1 %) más que en diciembre de 2020. Salvo en el caso de los productos lácteos, los valores de todos los subíndices englobados en el índice experimentaron descensos mensuales, siendo significativa la caída intermensual de los precios internacionales de los aceites vegetales y el azúcar. En lo que respecta a 2021 en su conjunto, el índice alcanzó un promedio de 125,7 puntos, lo que representa 27,6 puntos (un 28,1 %) más que el promedio del año 2020, con todos los subíndices situándose en un promedio marcadamente superior al de ese año.

El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en diciembre en un promedio de 111,3 puntos, que representa una variación marginal desde noviembre y 16,5 puntos (un 17,4 %) más que el nivel alcanzado hace un año. En diciembre disminuyeron los precios de la carne de aves de corral, deprimidos principalmente por el aumento de los suministros exportables a escala mundial, mientras que los precios de la carne de ovino registraron un descenso por el aumento de los suministros procedentes de Oceanía. Mientras tanto, los precios de la carne de cerdo disminuyeron por sexto mes consecutivo, aunque levemente, ya que la continua presión a la baja derivada de la reducción de las importaciones en China se vio compensada por el aumento de las ventas antes de las Navidades en los principales países productores. En 2021, el índice de precios de la carne de la FAO alcanzó un promedio de 107,6 puntos, lo que supone un aumento de 12,1 puntos (un 12,7 %) respecto de 2020. Entre las distintas categorías, la carne de ovino registró el aumento de precios más acusado, seguida de las carnes de bovino y aves de corral, mientras que los precios de la carne de cerdo disminuyeron ligeramente.

El índice de precios del azúcar de la FAO registró en diciembre un promedio de 116,4 puntos, es decir, 3,8 puntos (un 3,1 %) menos que en noviembre y el nivel más bajo en cinco meses. El descenso de diciembre obedeció a la preocupación por los efectos de la variante ómicron de la COVID-19 en la demanda mundial de azúcar tras la reactivación de las medidas de contención en muchas regiones. El debilitamiento del real brasileño frente al dólar de los EE.UU. y la bajada de los precios del etanol también contribuyeron a la reducción de los precios mundiales del azúcar en diciembre. En lo que respecta al año en su conjunto, el índice de precios del azúcar de la FAO alcanzó un promedio de 109,3 puntos, lo que supone un aumento de 29,8 puntos (un 37,5 %) respecto de 2020 y el promedio más elevado desde 2016. A lo largo del año, las preocupaciones acerca de la reducción de la producción en el Brasil unida al aumento de la demanda mundial de azúcar respaldaron la subida de los precios.

El índice de precios de los cereales de la FAO registró en diciembre un promedio de 140,5 puntos, esto es, 0,9 puntos (un 0,6 %) menos que en noviembre. En diciembre disminuyeron los precios del trigo para la exportación como resultado del aumento de los suministros tras las cosechas en el hemisferio sur y de la desaceleración de la demanda. Sin embargo, subieron los precios del maíz, sostenidos por la fuerte demanda y la preocupación suscitada por la persistente sequedad en el Brasil. Si bien los precios del sorgo también subieron, en parte influenciados por los mercados del maíz, las cotizaciones de la cebada registraron un ligero descenso. Los precios internacionales del arroz también se redujeron en diciembre, debido a una caída de la demanda y al debilitamiento de las monedas de varios de los principales países proveedores frente al dólar de los EE.UU. En lo que respecta a 2021 en su conjunto, el índice de precios de los cereales de la FAO alcanzó un promedio de 131,2 puntos, lo que supone un aumento de 28,0 puntos (un 27,2 %) respecto del promedio de 2020 y representa el promedio anual más elevado registrado desde 2012. En 2021, los precios del maíz y el trigo fueron un 44,1 % y un 31,3 % más elevados que sus respectivos promedios de 2020, sobre todo por la fuerte demanda y la escasez de suministros, especialmente entre los principales países exportadores de trigo. El arroz fue el único cereal principal que registró un descenso de precio en 2021, ya que las cotizaciones disminuyeron en promedio un 4,0 % respecto de los niveles de 2020. La debilidad obedeció a las cuantiosas disponibilidades exportables de arroz, que intensificaron la competencia entre los proveedores y los llevaron a tratar de contrarrestar los efectos en la demanda de los costos de transporte elevados y la escasez de contenedores bajando los precios.

El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en diciembre en un promedio de 178,5 puntos, registrando una pérdida de 6,1 puntos (un 3,3 %) respecto de los recientes máximos históricos. El descenso se debió al debilitamiento de los precios de los aceites de palma y girasol, mientras que los valores de los aceites de soja y colza se mantuvieron prácticamente invariados respecto del mes anterior. Los precios internacionales del aceite de palma disminuyeron en diciembre, sobre todo como consecuencia de la débil demanda mundial de importaciones ante la preocupación por los efectos del aumento del número de casos de enfermedad por coronavirus (COVID-19). Paralelamente, las cotizaciones internacionales del aceite de girasol también se debilitaron, como resultado del racionamiento de la demanda. Por el contrario, los precios mundiales de los aceites de soja y colza se mantuvieron firmes, sostenidos en gran medida, respectivamente, por la firme demanda de importaciones —sobre todo de la India— y la prolongada escasez de la oferta mundial. En lo que respecta a 2021 en su conjunto, el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO alcanzó un promedio de 164,8 puntos, lo cual supone un notable aumento, de 65,4 puntos (un 65,8 %), desde 2020 y representa el nivel más elevado de todos los tiempos.

* A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.

Fuente: https://www.fao.org/