Los énfasis que tendrá la CNR

Una propuesta de Ley de Riego con énfasis en la pequeña y mediana agricultura, así como en mujeres y pueblos originarios, es parte de los desafíos que ya trabajan en la CNR, plantea el nuevo secretario ejecutivo del organismo, Wilson Ureta. Y destaca que también se analizan alternativas para financiar eventuales obras multipropósitos como pequeñas desaladoras, uso de aguas grises y captación de aguas lluvias, que permitan enfrentar de manera asociativa la escasez hídrica.

Ureta reconoce el rol que ha cumplido la CNR en el desarrollo de la agricultura de riego en el país, pero recalca que hoy el contexto de Chile, y el mundo, obliga a cambios en la labor que realiza el organismo.

'Hoy tenemos un contexto bien particular, con una crisis climática que se traduce también en una crisis hídrica; una crisis social, donde en el campo vemos que hay una desigualdad acentuada entre pequeños, medianos y grandes agricultores, y también una crisis alimentaria que ha tenido su cara más visible en los últimos meses, con la crisis internacional generada por la pandemia. En ese marco, visualizamos una CNR que tiene que abordar esos desafíos', recalca.

 

—¿Qué cambios realizarán para abordarlos?

—Lo primero es promover una agenda que pueda lograr que nuestra acción enfrente esas crisis —climática, social y alimentaria— en coordinación con los demás servicios del ministerio y de otras carteras. Y basados en eso, uno de nuestros principales desafíos es tener una política que logre un desarrollo de riego justo y sustentable, esa es la base de nuestra gestión.

'En el caso de la crisis climática, debemos adaptar nuestras políticas y nuestros proyectos, e incluso la Ley de Riego. En el caso de la crisis social, nuestro foco va a estar en fortalecer a la pequeña y mediana agricultura. Entonces, vamos a crear programas y proyectos especiales, y en la misma Ley de Riego va a haber líneas especiales de financiamiento hacia ella.

'Hoy muchos de los usuarios de la Ley de Riego incluso han pasado de ser pequeños a medianos, y ahí hay una historia del rol que ha cumplido la CNR también, y que ha sido exitoso en ese desarrollo económico y que se debe rescatar.

'Por eso nos hemos focalizado en la pequeña agricultura, porque tiene que haber un inicio en donde haya posibilidades de desarrollo económico de ese grupo, y además porque tanto la pequeña como la mediana agricultura son los productores de alimento para el consumo interno, y eso nos permite abordar en parte la crisis alimentaria, en conjunto con los demás servicios del Ministerio de Agricultura'.

'La CNR hoy no tiene presencia en todas las regiones y, para poder abordar las problemáticas de la pequeña agricultura, debemos poner mayor énfasis en descentralizarla.. Tenemos que poder recoger sus demandas y tener instrumentos ad hoc a sus características. Debemos tener instrumentos que sean ágiles para que ellos postulen'.

 

OTROS CAMBIOS

—Respecto de la Ley de Riego, ¿qué prioridad le darán al agricultor mediano?

—Comprendemos que en las cuencas hay distintos actores. Esto también es la importancia de la gestión territorial de la CNR como actor de la gestión del agua en la cuenca. Nosotros seguiremos teniendo una acción preferente por los pequeños y medianos, que creemos son claves para el desarrollo del país. Y el agricultor mediano es parte de la clase media agrícola, y muchas veces han sido dejados de lado por la política pública, así es que el Presidente Boric y el ministro Valenzuela nos han enfatizado que la mediana agricultura necesita todavía ese impulso para sostener su actividad económica.

 

—¿Y qué pasa con los grandes?

—Hay que tener en cuenta que en el territorio hay distintos tipos de actores. Y los grandes también son actores muy importantes de la cuenca. Estamos plenamente abiertos a trabajar con ellos en conjunto para el desarrollo de los territorios.

—Hay un concepto clave que se ha ido instalando en la discusión del desarrollo de la gestión de cuencas, que es la corresponsabilidad. He tenido la oportunidad de conversar con algunos actores de los grupos empresariales del mundo agrícola, y pretendo seguir haciéndolo, y hemos hecho énfasis en que estamos abiertos a poder conversar sobre distintas soluciones que requieren los distintos territorios, sobre todo los más afectados por la crisis hídrica, en donde todos transparentemos nuestras posiciones y también nos hagamos responsables del desarrollo del mismo territorio. Y que todos, el sector público, pequeños, medianos y grandes agricultores, tenemos un rol. Creemos que el rol de los grandes agricultores es colaborar y poder generar soluciones que beneficien a todos los actores. Ellos probablemente están en mejores condiciones que los pequeños y los medianos para colaborar en encontrar, en cocrear, soluciones junto con el sector público y con otros sectores de la economía, como la minería, la energía, en poder encontrar soluciones y que disminuyan estas brechas que existan en el campo.

 

—Los agricultores del sur piden concursos para esa zona…

—El cambio climático está avanzando muy fuerte en esa zona y en zonas que habitualmente han sido de secano, hay un desafío cultural para hacer la reconversión al riego. Queramos o no, el cambio climático nos ha situado en el momento en que la CNR tiene que cambiar su foco de atención, por los grupos de los cuales tenemos que ocuparnos preferentemente, pero también por las zonas geográficas. El cambio climático va avanzando hacia el sur y es la institucionalidad, y sus instrumentos, la que tiene que adaptarse.

'Si la cultura ha sido solo de secano y nosotros solo invertimos en obras, no vamos a tener éxito. Por ello, vamos a tener que invertir mucho en capacidades y en crear comunidad para regar en forma conjunta. Somos fieles adeptos al riego comunitario, a poder aunar las voluntades hacia una asociatividad.

 

—¿Habrá concursos para comunidades específicas?

—Para este año estamos reformulando el calendario de los concursos bajo la Ley de Riego, y se incluirá concursos especiales para mujeres y para pueblos originarios, además de los de pequeña agricultura.

Los concursos de mujeres muchas veces estuvieron invisibilizados en la Ley de Riego, porque se hablaba de grupos protegidos, aunque cumplen un rol clave en la agricultura chilena. Entonces, pretendemos que ese rol sea explícito en la nueva Ley de Riego. Que existan instrumentos con características particulares para ellas, con la flexibilidad que requieren esas condiciones.

—El primer concurso para la pequeña agricultura es en mayo, por 2 mil millones de pesos. Y estamos esperando el Consejo de Ministros, el 16 de mayo, para ver la aprobación del nuevo calendario, que traerá algunas modificaciones, como estos énfasis en pequeña agricultura, pueblos originarios, mujeres y focalización en algunas regiones, como Coquimbo, Valparaíso y La Araucanía.

 

—¿Qué ocurre con el resto de las regiones?

—Hay en todas las regiones, además de los concursos nacionales, pero hay concursos con prioridad especial para esas tres regiones, que si entran en el concurso nacional, no quedan por puntajes; se aumentaron un poco más los montos.

 

—¿Se contemplarán concursos o recursos para otras formas de generar agua, como pequeñas desalinizadoras?

—Eso es parte de una política más amplia. Nosotros participamos en un Comité interministerial de Transición Hídrica Justa, junto a Energía, Medio Ambiente, Ciencias, Obras Públicas y Minería. En ese contexto, hemos conversado sobre la posibilidad de obras multipropósito, como embalses, desalinizadoras, que pudiéramos tener una agenda de mediano y largo plazo. Pero, a la vez, existen muchas alternativas que pueden tener lugar en una escala mucho más pequeña. Por eso la importancia de la asociatividad. Dentro del área de estudio tenemos contemplado comenzar a estudiar posibles lugares para desalinizadoras de escala pequeña y mediana destinadas a riego. Tenemos contemplado, idealmente, a fines de este año, tener licitaciones para poder estudiar las mejores ubicaciones en la zona central, al menos, para desalinizadoras con fines de uso comunitario en riego.

'También está la posibilidad del uso de aguas grises, que en el caso del riego tiene aplicaciones, pero siendo cuidadosos con los rubros, porque no pueden ser cultivos que se consuman sin cocer o que estén a borde del agua. En esto estamos pensando al hacer pilotos con el INIA, para probar el efecto del uso de aguas grises. También están los sistemas de captación de aguas lluvias, que para los grupos más pequeños son muy interesantes.

'Pero también creemos que es clave fortalecer las Organizaciones de Usuarios de Aguas (OUA), entonces tenemos programas importantes en ese tema, en coordinación con la Dirección General de Aguas, con quien estamos en un trabajo muy auspicioso para generar una línea donde ellos se encargan de la constitución, de la regulación de derechos, y nosotros abordamos el fortalecimiento de esas organizaciones, tanto de cuencas superficiales como subterráneas'.

'También nos interesa la innovación, todo aquello que permita que se avance en el desafío de un desarrollo justo y sustentable'.

 

Autor: Patricia Vildósola Errázuriz-

Fuente: Revista del Campo

Fuente: El Mercurio - Revista del Campo