Con pastoreo rotacional planificado, la ganadería regenerativa se ha vuelto una buena opción para devolverle la vida a las praderas del campo chileno. En Reporte Agrícola te contamos de qué se trata.
La ganadería regenerativa en simples palabras es volver al inicio, respetar los ciclos de la tierra y manejar el pastoreo para que el pastizal se mantenga vivo y fértil. Cuando el campo está sano, opera como una “bomba de carbono” que captura CO2 mientras fortalece la salud del suelo.
Según información de INDAP, la ganadería regenerativa es “es un modelo de producción sustentable que, con una planificación espacial y temporal del pastoreo de animales herbívoros y otros complementos de producción natural y sostenible, permite la restauración del suelo y sus procesos ecológicos mediante la recuperación de los procesos vitales del ecosistema".
Este método se basa en un pastoreo rotacional planificado, con entradas cortas a alta densidad para vacas, ovejas, cabras o caballos, luego, reposo suficiente del potrero para que el pasto rebrote y la biología del suelo haga su trabajo. Se divide el predio en cuadros, y se va rotando. De esta manera se estimulan microorganismos, mejoran la estructura del suelo y preparan una pradera capaz de retener agua incluso en escenarios de sequía.
Los beneficios se notan con rapidez. Según INDAP, este método otorga beneficios tales como “aumentar la actividad biológica, enriquecer el suelo, mejorar los ciclos del ecosistema y la calidad del agua, renovar los recursos existentes y regenerar los ecosistemas dañados”.
Es así como esta práctica es una buena alternativa para el agro. Adoptar la ganadería regenerativa, es apostar por sistemas más resilientes y climáticamente inteligentes.
Fuente: reporte agrícola.

