Intolerancia a la lactosa en adultos: por qué no siempre implica dejar los lácteos

Intolerancia a la lactosa en adultos: por qué no siempre implica dejar los lácteos

La aparición de molestias digestivas tras consumir leche en la edad adulta es una situación más común de lo que muchos creen. Aunque una persona haya consumido productos lácteos sin problemas durante años, la producción de lactasa, la enzima encargada de digerir la lactosa, puede disminuir con el paso del tiempo y ocasionar síntomas como hinchazón abdominal, gases, cólicos o diarrea.

Según expertos citados por eDairyNews, esta reducción de lactasa forma parte de un proceso natural que puede manifestarse desde la adolescencia o durante la vida adulta. Sin embargo, desarrollar intolerancia a la lactosa no significa necesariamente eliminar todos los lácteos de la alimentación.

El artículo destaca que la tolerancia es individual y que muchas personas pueden seguir consumiendo determinados productos lácteos sin presentar síntomas significativos. Entre las alternativas mejor toleradas se encuentran los yogures, los quesos duros o madurados y los productos sin lactosa, que mantienen gran parte de los nutrientes propios de la leche.

Además, los especialistas recuerdan que la intolerancia a la lactosa es distinta de la alergia a la proteína de la leche. Mientras la primera corresponde a una dificultad digestiva asociada a la absorción de un azúcar, la segunda involucra una respuesta inmunológica que requiere una evaluación diferente.

Los expertos también advierten sobre los riesgos de eliminar completamente los lácteos sin una adecuada sustitución nutricional, ya que estos alimentos aportan nutrientes importantes como calcio y vitamina D. Por ello, recomiendan identificar el nivel de tolerancia personal y buscar alternativas que permitan mantener una alimentación equilibrada.

En definitiva, la intolerancia a la lactosa puede requerir ajustes en la forma de consumir los productos lácteos, pero no necesariamente implica renunciar a ellos. Con orientación profesional y opciones adaptadas a cada persona, es posible seguir incorporando lácteos dentro de una dieta saludable.         

Fuente principal: Infobae, con información de Yale Medicine y declaraciones de la gastroenteróloga Hamita Sachar. Información sobre diagnóstico, tolerancia y manejo contrastada con el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK).

Fuente: eDairyNews,