Marcos Winkler, presidente de Fedeleche, destaca que el hecho de que Sernac haya acogido la denuncia y esté fiscalizando más de cien productos sucedáneos y congelados, lo que demuestra que las preocupaciones planteadas por los productores no son meramente sectoriales.
La Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche) reafirma su compromiso con la transparencia y seguridad en el mercado al haber puesto a disposición de las autoridades antecedentes que dieron origen a la apertura de una investigación y a efectuar acciones de fiscalización por parte del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) respecto de diversos productos sucedáneos de lácteos que se comercializan actualmente en el país.
Esta acción no busca restringir la innovación, ni limitar la oferta de alimentos de origen vegetal. Los consumidores son libres de elegir entre distintas alternativas. Sin embargo, esa libertad solo es real cuando las decisiones de consumo se adoptan sobre la base de información clara, veraz y no engañosa, tal como exige la legislación sanitaria y de protección de los consumidores.
La confianza del consumidor es uno de los pilares que sostienen el funcionamiento de los mercados alimentarios y constituye un activo especialmente relevante para el sector lácteo, ya que actúa como uno de los principales motores de la demanda y de la estabilidad del mercado. Cuando la información que reciben las personas sobre la naturaleza, composición o características de los productos resulta ambigua o equívoca, se debilita esa confianza y se afecta la posibilidad de tomar decisiones informadas.
La apertura reciente de una investigación por parte del Sernac, a partir los antecedentes entregados por Fedeleche, es un paso significativo en la defensa de la transparencia de este mercado. Ello nos ha permitido levantar una voz firme y clara: no basta con competir en calidad y precio frente a los productos sucédanos, también es indispensable garantizar que la información que reciben las familias sea clara, genuina y veraz.
Un reciente informe jurídico encargado a expertos en la materia, identificó más de cien productos comercializados en el mercado chileno —entre bebidas vegetales, alimentos sucedáneos y otros productos envasados— cuya rotulación o presentación podría inducir a error respecto de su verdadera naturaleza. En muchos casos, se utilizan denominaciones, referencias visuales o estrategias de marketing que evocan productos lácteos tradicionales sin explicitar de manera suficientemente clara su origen vegetal o sus características nutricionales.
La preocupación no se limita solo a las denominadas bebidas vegetales. El problema es más amplio: etiquetas en productos sucedáneos que sugieren cualidades lácteas donde no las hay, envases que imitan la presentación de productos tradicionales, y mensajes publicitarios que generar confusión respecto de su composición o equivalencias nutricionales.
La claridad en esta materia resulta particularmente relevante en ámbitos sensibles como la alimentación infantil, donde la composición nutricional de los alimentos —especialmente en términos de proteínas, calcio y otros nutrientes esenciales— constituye un elemento clave para que las familias puedan tomar decisiones informadas.
Estas prácticas no solo afectan la libre elección del consumidor, sino que también generan una competencia desleal hacia los productores que cumplen con las normativas y sostienen la cadena láctea en Chile.
El hecho de que Sernac haya acogido nuestra denuncia y esté fiscalizando más de cien productos sucedáneos y congelados demuestra que las preocupaciones planteadas por los productores no son meramente sectoriales, sino que tienen un impacto real en la transparencia del mercado.
Desde Fedeleche, nuestro llamado es a fortalecer la fiscalización, exigir un etiquetado preciso y sancionar las prácticas que vulneren la confianza pública. El sector lácteo en Chile ha construido su reputación durante décadas sobre la base de la calidad, la inocuidad y el cumplimiento normativo a lo largo de toda la cadena productiva. Esa confianza es un activo que pertenece no solo a los productores, sino también a los consumidores que esperan información clara al momento de elegir.
La defensa de la leche chilena no es solo una causa sectorial. Es también la defensa de un principio básico de cualquier economía moderna: que los consumidores sepan con claridad qué están comprando y puedan decidir con plena información.
Ese es el estándar que buscamos promover y el compromiso que Fedeleche seguirá impulsando. Esa es la verdadera competencia justa, y ese es el compromiso gremial que hoy reafirmamos.
Fuente: https://www.diariolechero.cl/noticia/actualidad/2026/03/

