En un mundo donde producir alimentos es cada vez más incierto, Chile sigue tratando al agro como si fuera una actividad más, y no como un activo estratégico.
Las últimas semanas han vuelto a poner en evidencia una realidad que el sector conoce bien. El eventual retorno del fenómeno de El Niño, con lluvias intensas pero irregulares, junto a la creciente volatilidad en los mercados de insumos clave como los fertilizantes, reflejan un escenario global donde producir alimentos ya no es solo una actividad económica: es una cuestión de seguridad.
Chile, como país exportador de alimentos, está profundamente inserto en esa dinámica. Sin embargo, persiste una desconexión entre esta nueva realidad y la forma en que entendemos —y priorizamos— al agro. No solo en el debate público, sino también en las decisiones estratégicas.
El sector silvoagropecuario enfrenta hoy tres tensiones simultáneas. Primero, la incertidumbre climática, que desafía la planificación productiva y exige mayor inversión en infraestructura y gestión del riesgo. Segundo, la dependencia externa de insumos críticos, que expone directamente la competitividad de nuestros productores. Y tercero, una brecha creciente en innovación y capital humano, que amenaza con profundizar las desigualdades dentro del propio sector.
A pesar de ello, el agro sigue siendo visto muchas veces como un sector tradicional, cuando en realidad es un pilar de resiliencia territorial, empleo rural y desarrollo sostenible. En regiones como Los Ríos, donde su presencia es estructural, esta falta de reconocimiento resulta aún más evidente.
No se trata solo de aumentar cifras o mejorar indicadores. Se trata de comprender que el agro cumple un rol estratégico en el país: garantiza abastecimiento, dinamiza economías locales y sostiene comunidades completas.
Avanzar en esa dirección implica más que políticas sectoriales. Requiere una visión país que entienda que la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y el desarrollo territorial están profundamente interconectados.
Porque en el Chile que viene, el agro no puede seguir siendo invisible. Debe ser, con claridad, parte central de nuestra estrategia de desarrollo.
Autor: presidente Saval FG, Mónica Oettinger W., en el
Fuente: diario @australdelosrios el domingo 19 de abril de 2026.

