Marcos Winkler, presidente de Fedeleche, destaca que el Día Mundial de la Leche Escolar permite reforzar hábitos saludables que pueden acompañar a las personas durante toda su vida.
Cada último miércoles de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Leche Escolar, una fecha impulsada para destacar la relevancia de los productos lácteos en la alimentación de niños y jóvenes. Más que una celebración simbólica, esta jornada representa una oportunidad para reflexionar sobre el papel que cumple la nutrición en el desarrollo humano y cognitivo, y también en la construcción de sociedades más saludables.
La evidencia científica ha demostrado de manera consistente que la leche y los productos lácteos aportan nutrientes esenciales para el crecimiento, entre ellos, proteínas de alta calidad, calcio, fósforo, vitaminas y minerales fundamentales para el desarrollo óseo, muscular y cognitivo. En etapas de formación, cuando el organismo requiere mayores aportes nutricionales, asegurar el acceso a estos alimentos constituye una inversión con beneficios que trascienden la infancia.
Sin embargo, en un contexto marcado por nuevas tendencias alimentarias, desinformación y cambios en los hábitos de consumo, resulta necesario volver a poner en valor el aporte que la leche realiza a una dieta equilibrada. La sustitución de alimentos naturalmente nutritivos por productos ultraprocesados o alternativas que no siempre ofrecen el mismo perfil nutricional plantea desafíos que deben abordarse desde la educación alimentaria y la promoción de hábitos saludables.
Adhiriendo al objetivo principal de esta jornada especial y que tiene que ver con concienciar sobre los beneficios de consumir leche regularmente en la niñez y adolescencia, la Sociedad Promotora de Productos Lácteos (@yotomo_leche), -integrada por los productores de leche asociados a Fedeleche, y las cooperativas lácteas, agrupadas en Fenaleche, celebró este miércoles 30 de septiembre el “Día Mundial de la Leche Escolar 2026” con más de 100 alumnos del Colegio Santa Bárbara Reina de Casablanca.
En la oportunidad, se priorizó la realización de actividades deportivas junto la entrega premios – principalmente cajitas de leche- reforzándose hábitos saludables que pueden acompañar a las personas durante toda su vida. Al mismo tiempo, se destacó el trabajo de los productores lecheros que, desde distintas regiones del país, contribuyen diariamente a llevar alimentos nutritivos y de calidad a las mesas de las familias chilenas.
La alimentación infantil no debe entenderse únicamente como una necesidad básica, sino como una política estratégica para el desarrollo de las personas y del país. Cada vaso de leche consumido por un niño representa una oportunidad de crecimiento, aprendizaje y bienestar. Por ello, esta conmemoración nos recuerda que invertir en nutrición es también invertir en educación, salud y futuro.
En el Día Mundial de la Leche Escolar, el llamado es a seguir promoviendo una alimentación equilibrada, basada en evidencia científica y orientada al bienestar de las nuevas generaciones. Porque detrás de cada niño bien alimentado existe una sociedad con mayores oportunidades para desarrollarse plenamente.
Por Marcos Winkler, presidente de Fedeleche

